El gobierno mexicano dice que captura de Guzmán no fue para congraciarse con Biden

AP

La detención en Culiacán de Ovidio Guzmán, hijo del encarcelado narcotraficante Joaquín ‘Chapo’ Guzmán, dejo 29 muertos, entre otros, un coronel. Otros 35 militares resultaron heridos. Biden llega este domingo a México para hablar, entre otros temas, de la urgencia de frenar los estragos del narcotráfico.

Ovidio Guzmán obtuvo este fin de semana una suspensión judicial contra una extradición inmediata a Estados Unidos, que lo requiere por narcotráfico. Washington reclama a Ovidio Guzmán y a su hermano Joaquín por conspiración para exportar a ese país cocaína, metanfetaminas y marihuana. Por cada uno ofrece cinco millones de dólares de recompensa.

Un juez estableció que Estados Unidos tiene hasta el 5 de marzo para formalizar su pedido de extradición.

El gobierno mexicano acusa a Guzmán por delitos contra la salud y relacionados con armas de fuego, aunque también hay indagatorias vinculadas a la delincuencia organizada.

Guzmán, conocido con el alias de "El Ratón", fue detenido el jueves en la ciudad de Culiacán (noroeste), en un operativo que dejó 10 militares y 19 presuntos delincuentes muertos. Entre los uniformados fallecidos se cuenta un coronel, en tanto que otros 35 militares resultaron heridos de bala y 21 pistoleros fueron arrestados, agregó el oficial.

Miles de soldados mexicanos retomaron el viernes el control de Culiacán (noroeste), convertida en teatro de guerra tras la captura de Ovidio Guzmán.

Los uniformados retiraron decenas de carros robados e incendiados a lo largo de la ciudad -de 800.000 habitantes-, en cuyas calles se libraron el jueves feroces batallas que alcanzaron el aeropuerto internacional.


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