El Gobierno luso crea un cuestionario para evitar los problemas con futuros miembros

Lisboa, 12 ene (EFE).- El Gobierno de Portugal obligará a los futuros gobernantes a responder un cuestionario de 34 preguntas para revisar su currículum y detectar incompatibilidades legales, éticas y políticas antes de su nombramiento.

La medida fue aprobada este jueves en consejo de ministros, después de que el Ejecutivo liderado por el socialista António Costa sufriese una cascada de dimisiones relacionadas, en varios casos, con el "pasado" de los gobernantes.

Junto al cuestionario, deberán firmar una "declaración de compromiso de honor".

"Es un instrumento interno del propio Gobierno y responsabiliza a la persona designada por el primer ministro", explicó en rueda de prensa la ministra de Presidencia, Mariana Vieira da Silva.

El cuestionario incluirá preguntas sobre las actividades actuales y anteriores del futuro gobernante, sus credenciales, su situación patrimonial y fiscal y sus responsabilidades penales o en otros procesos.

El mecanismo se realizará antes de que el primer ministro proponga los nombramientos al presidente de la República.

Vieira da Silva aseguró que el próximo miembro de Gobierno que sea nombrado deberá pasar ya por este escrutinio.

El Ejecutivo tiene pendiente nombrar al próximo líder de la Secretaría de Estado de Agricultura, tras la dimisión de la anterior, Carla Alves.

Alves estuvo sólo un día en el cargo y renunció después de que la prensa local divulgase que tiene embargadas cuentas bancarias conjuntas con su marido, acusado de corrupción y prevaricación.

Fue la última de la docena de dimisiones que ha sufrido Costa en su Gobierno desde que asumió funciones el pasado 30 de marzo, con mayoría absoluta.

Antes, una indemnización de medio millón de euros pagada por la aerolínea TAP -de capital estatal- a una exadministradora que meses después fue nombrada secretaria de Estado precipitó varias dimisiones, entre ellas la del ministro de Vivienda e Infraestructuras, Pedro Nuno Santos.

En noviembre, el secretario de Estado adjunto de Costa, Miguel Alves, se fue tras ser acusado de prevaricación cuando era alcalde de Caminha (norte).

No se deben "normalizar situaciones anómalas, aunque sean casos y 'casitos'", dijo el primer ministro cuando anunció que propondría un sistema para aumentar el escrutinio de futuros gobernantes.

(c) Agencia EFE