Gobierno de Lula buscará proyectar el agronegocio sostenible para atraer al sector

Lula celebra la victoria en las elecciones presidenciales

SÃO PAULO, 31 oct (Reuters) - El Gobierno del presidente electo de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva probablemente apostará por los incentivos a la agricultura ambientalmente sostenible, una estrategia para atraer a una parte del sector de la economía que está más alineada con el actual mandatario Jair Bolsonaro.

Lula ganó el domingo la segunda vuelta de las elecciones presidenciales y aseguró su regreso al Palacio de Planalto para un tercer mandato al derrotar a Bolsonaro.

Una directiva del Partido de los Trabajadores de Lula indica el refuerzo de las acciones de recuperación de pasturas degradadas, transformando parte de las áreas en cultivos de cereales o en pasturas más productivas para el ganado, en un proceso que ya está en marcha en el país, pero que todavía tiene potencial para avanzar.

Se trata de una acción que valora la llamada agricultura y ganadería de bajo carbono, al tiempo que reduce la presión de la deforestación en la Amazonia y la ecorregión del Cerrado. El programa recuerda los objetivos del Plan ABC, lanzado al final del segundo mandato de Lula.

Este programa ayudó a Brasil a mitigar 170 millones de toneladas de CO2 en 2018, a pesar de que recibió un porcentaje relativamente pequeño de recursos de financiación del Plan Safra del Gobierno.

La idea general es que el productor que se adhiera a algunas de las propuestas para una agricultura más sostenible tenga derecho a un crédito en mejores condiciones, es decir, con un valor e interés que haga que la migración valga la pena.

El país cuenta actualmente con unas 30 millones de hectáreas de pasturas infrautilizadas que podrían destinarse a cultivos. De esta manera, Brasil podría, hipotéticamente, aumentar en un 40% las plantaciones de granos y oleaginosas, a más de 100 millones de hectáreas, sin abrir áreas forestales.

Durante la campaña, Lula repitió que es posible apoyar la producción del agronegocio al tiempo que se refuerzan las medidas ambientales que conducen a la deforestación cero, subrayando en algunos discursos que no se puede confundir el agronegocio con quienes deforestan ilegalmente.

(Por Roberto Samora; reporte adicional de Lisandra Paraguassu y Nayara Figueiredo; Edición en español de Daniela Desantis)