El Gobierno de Irán notifica la ejecución de un exviceministro de Defensa

Alireza Akbari, con nacionalidad británica e iraní, fue ahorcado tras ser hallado culpable de trabajar para el espionaje del Reino Unido. El primer ministro de ese país, Rishi Sunak, tildó el hecho de “acto de cobardía realizado por un régimen bárbaro".