El Gobierno español avala la respuesta "proporcionada" en el asalto de Melilla

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Madrid, 21 sep (EFE).- El Gobierno español considera que el asalto masivo y mortal de la valla fronteriza de la ciudad norteafricana de Melilla del 24 de junio pasado fue un "intento intolerable y violento" de entrada irregular en España, por lo que defiende la respuesta "firme, serena y proporcionada" del Estado.

El ministro español del Interior, Fernando Grande-Marlaska, compareció este miércoles en el Congreso tres meses después de la tragedia, tras las repetidas peticiones de explicaciones de todas las fuerzas parlamentarias, el mismo día en que se reanuda el juicio en Marruecos contra varios de los migrantes detenidos por ese asalto, de 1.700 personas.

Al menos 23 migrantes murieron en el lado marroquí de la valla intentando flanquear la frontera y decenas más resultaron heridos en los enfrentamientos con agentes marroquíes, entre los que también hubo heridos.

"Es evidente que estamos hablando de un episodio de intento violento de entrada irregular que es injustificable", argumentó el ministro español al referirse a los sucesos de aquel día en la localidad marroquí de Nador, fronteriza con Melilla.

Marlaska dijo que "un país democrático" en modo alguno "puede aceptar que su frontera y los agentes que la "custodian y protegen" se vean agredidos "con el lanzamiento de piedras, palos e incluso artefactos incendiarios caseros".

Según explicó, aquella madrugada las fuerzas de seguridad marroquíes alertaron a las españolas (Guardia Civil) de que un grupo "muy numeroso" y "organizado" avanzaba hacia el vallado "portando objetos ofensivos y palos".

El ministro detalló que las autoridades marroquíes intentaron evitar el primer acercamiento, si bien se vieron superadas por otro grupo "extremadamente violento", que logró acceder al interior de la aduana marroquí tras forzar con violencia las puertas con el uso de "mazas, hachas y otros objetos contundentes".

Mientras, otro centenar de migrantes escalaba el muro exterior del vallado marroquí, que terminó desplomándose, de forma que había unos 1.700 inmigrantes dentro del recinto fronterizo divididos en dos grupos.

EN "TIERRA DE NADIE"

Según Marlaska, finalmente parte de ellos accedieron "a tierra de nadie", generando un "embotellamiento" que puso en riesgo la integridad de centenares de personas, lo que se repite cuando el grupo fuerza una segunda puerta también del lado marroquí.

Pese a que alrededor de un centenar de personas consiguió entrar en Melilla, el ministro subrayó la actuación de los agentes españoles, que "bloquearon" la entrada de la mayoría y lograron reducir su actitud violenta con el "oportuno y proporcionado material a su disposición, incluido antidisturbios".

Así, se procedió al "rechazo en frontera conforme a los procedimientos establecidos de aquellas personas que se interceptaron intentando entrar de forma irregular y violenta en España antes de poder hacerlo". Añadió que 55 guardias civiles resultaron heridos.

El grupo de la Izquierda en el Parlamento Europeo dio hoy por concluida su misión a Melilla y Marruecos, después de que las autoridades de este país impidieran ayer la entrada a dos eurodiputados y un antiguo miembro de la formación para recabar información sobre la ocurrido.

Los miembros de la misión han emprendido contactos con la presidenta de la Eurocámara, Roberta Metsola, para explicar lo sucedido y transmitir sus quejas, informaron a EFE fuentes del grupo.

(c) Agencia EFE