El Gobierno se entusiasma por la fabricación de Sputnik V en la Argentina y confía en repuntar el plan de vacunación

Maia Jastreblansky
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La ministra de Salud, Carla Vizzotti; la  asesora presidencial, Cecilia Nicolini y el presidente de Laboratorios Richmond, Marcelo Figueiras
Ministerio de Salud

“Esto puede ser la noticia del año. Si sale todo bien, nos salvamos”. Así fue la primera reacción de un alto funcionario muy allegado a Alberto Fernández cuando abrió su cuenta de Twitter y vio en su celular la publicación de la cuenta oficial de Sputnik V que presentaba con un video la incipiente fabricación de la vacuna rusa en el laboratorio Richmond en la Argentina.

La sonrisa indisimulable invadía hoy el rostro de algunos funcionarios en la Casa Rosada, aunque otros colaboradores que siguen de cerca la burocracia del mundo de las vacunas pedían tener más cautela. “Es un proceso biológico que puede tener demoras y dificultades, ya lo hemos visto antes”, advirtió un importante asesor con oficina en Balcarce 50.

El laboratorio Richmond mandó las primeras dosis de prueba a Rusia.

El laboratorio Richmond mandó las primeras dosis de prueba a Rusia y estima comenzar la producción en la Argentina en junio

Fernández dijo, de acuerdo a una publicación en la página oficial de Sputnik V: “Estamos muy entusiasmados con la posibilidad de producir Sputnik V en Argentina. Ya estamos protegiendo a gran parte de nuestra población con esta vacuna y da excelentes resultados”. La posibilidad de no depender enteramente de los países centrales para acceder a la vacuna contra el Covid podría cambiar la ecuación del Gobierno para la segunda parte del año, que hasta ahora viene accediendo a dosis en un marco de mucha incertidumbre y dificultad.

Según pudo reconstruir LA NACION, tras la llegada de 864.000 dosis de AstraZeneca (vía mecanismo Cóvax) más las 800.000 dosis de Sputnik V que arribaron al país ayer, en los próximos días podría agregarse cerca de un millón de dosis de la china Sinopharm, si se confirma la logística en las próximas horas. Esto le brindaría aire a la gestión de Fernández, al menos, para vacunar a buen ritmo las próximas dos semanas.

El proceso

La novedad de los avances de la fabricación argentina de la Sputnik V, sin embargo, podría saciar la sed de vacunas que tiene el país a partir del segundo semestre del año, el de mayor voltaje político, por las elecciones de medio término. Oficialmente, el laboratorio Richmond informó hoy ante la Comisión Nacionales de Valores (CNV) que está finalizando la elaboración de los primeros lotes de prueba de la vacuna Sputnik V contra el coronavirus y que esos lotes viajaron al Gamaleya Center para hacer un control de calidad. Según señaló la empresa en un comunicado, está previsto que la producción a gran escala de la Sputnik V en el país comience en junio.

Alberto Fernández durante una visita al laboratorio Richmond el 4 de febrero de este año
Twitter @richmond_lab


Alberto Fernández durante una visita al laboratorio Richmond el 4 de febrero de este año (Twitter @richmond_lab/)

En Gobierno siguen muy de cerca a las gestiones y explican que, en una primera etapa se aspira a que Rusia envíe el principio activo a Richmond para que el laboratorio se encargue de la formulación y el envasado -un procedimiento similar al que se espera que el laboratorio mexicano Liomont realice con AstraZeneca-.

“Lo que sabemos es que la semana pasada el Laboratorio Richmond en Argentina realizó la formulación (el envasado) de la sustancia activa en los viales del componente 1 y componente 2 de la vacuna Sputnik V. Esos lotes están en camino al Instituto Gamaleya para su control de calidad”, señalaron fuentes oficiales. Y agregaron: “Si ese control de calidad supervisado por el Instituto Gamaleya diera bien, se comenzaría a avanzar con todos los siguientes pasos, que son muy complejos y desafiantes para seguir importando a Argentina el antígeno y escalar el formulado para acelerar la velocidad con que nuestro país cuente con dosis de Sputnik V”.

Según los datos que manejan en el Gobierno, Richmond estaría en capacidad de producir unos 4 millones de vacunas por mes. Esa producción no necesariamente sea toda para la Argentina, aunque la expectativa de Fernández es ubicar al país como un cliente privilegiado.

“Es un acuerdo entre privados, entre el laboratorio Richmond y el Instituto Gamaleya. Pero el Gobierno fue el que acercó a las partes y el que está facilitando todo lo posible la logística para avanzar en las gestiones”, dijo un portavoz de Casa Rosada a LA NACION.

“En cuanto a plazos para contar con la vacuna Sputnik V en Argentina, hay que ser muy prudentes, porque es un proceso biológico que puede tener demoras y algunas dificultades”, agregó.

Un importante funcionario, más entusiasmado, aseguró: “Vamos a hacer lo que sea para tener acceso a las vacunas que se fabriquen acá”.

El presidente de Richmond, Marcelo Figueiras -que viajó a Moscú- manifestó en las últimas horas: “Laboratorios Richmond se enorgullece del apoyo de RDIF, que confió en nuestra base científica y tecnológica para producir la vacuna Sputnik V en la Argentina. Nuestra empresa hará todo lo posible para garantizar que la vacuna esté disponible lo antes posible para la Argentina y para toda la región de América Latina”.

Richmond no solo tiene previsto ocuparse del fraccionado y envasado de la vacuna rusa sino que podría, en una segunda etapa, realizar la producción completa, de punta a punta, cuando culmine la fabricación de una nueva planta en sus instalaciones. Esa fase se espera recién para fin de 2020 o principios de 2021, estimaron fuentes del Gobierno.