Gobierno de Colombia envía más efectivos de policía y ejército a Cali para controlar disturbios

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Foto de archivo. Efectivos de la policía y manifestantes que protestan contra una reforma tributaria del presidente Iván Duque se enfrentan en Bogotá

BOGOTÁ, 30 abr (Reuters) - El Gobierno de Colombia desplegó más efectivos de la policía y del ejército en la suroccidental ciudad de Cali en un esfuerzo por poner fin a los disturbios y actos de vandalismo, en medio de las protestas contra un proyecto de reforma tributaria para subir los impuestos, informó el viernes el Ministro de Defensa.

Los sindicatos iniciaron el miércoles protestas en las principales ciudades del país de 50 millones de habitantes para exigir al Gobierno del presidente Iván Duque el retiro del proyecto de reforma tributaria que presentó al Congreso para subir los impuestos.

Los disturbios y los actos más graves de vandalismo se registraron el miércoles y el jueves en Cali, la capital del departamento del Valle del Cauca y la tercera ciudad más poblada del país, en donde encapuchados atacaron sucursales bancarias, oficinas gubernamentales, saquearon establecimientos comerciales e incendiaron estaciones de transporte público y autobuses.

"Hemos identificado que los hechos violentos en Cali han sido premeditados, planeados y patrocinados por organizaciones criminales. Llegamos con más hombres y mujeres de la policía y del ejército para garantizar la defensa y la seguridad de los ciudadanos", dijo Diego Molano en una declaración, en la que reveló que el pie de fuerza se incrementó con 2.500 efectivos.

Un hombre murió el miércoles en medio de un enfrentamiento entre manifestantes y la policía, mientras que 55 civiles y más de 40 policías resultaron heridos en los últimos dos días, según las autoridades locales.

El alcalde de Cali, Jorge Iván Ospina, estimó en 80.000 millones de pesos (21,5 millones de dólares) las pérdidas por los saqueos y los actos de vandalismo, al tiempo que denunció el bloqueo de las vías de entrada y salida a la ciudad de 2,5 millones de habitantes.

Las protestas comenzaron a nivel nacional pese a una orden judicial y a los llamados de las autoridades para suspenderlas en momentos en que el país enfrenta la tercera ola de la pandemia de COVID-19, que tiene en alerta roja y al borde del colapso el sistema hospitalario.

El Gobierno anunció que está dispuesto a modificar a través de la concertación en el Congreso el proyecto de reforma tributaria, que además de los sindicatos y las organizaciones sociales enfrenta el rechazo de la mayoría de los partidos políticos.

(Reporte de Luis Jaime Acosta, editado por Nelson Bocanegra)