El Gobierno boliviano entregará al ente electoral los datos oficiales del censo 2024

La Paz, 17 nov (EFE).- El Gobierno de Bolivia anunció este jueves que entregará al Tribunal Supremo Electoral (TSE) los datos oficiales del censo poblacional, luego de que esta entidad hiciera la solicitud de contar con esas cifras hasta septiembre de 2024 para poder realizar la distribución de escaños parlamentarios antes de las elecciones generales de 2025.

"El Instituto Nacional de Estadística va a trabajar para poder emitir resultados de población oficiales, en el marco del censo de población y vivienda, para permitir la distribución de los recursos económicos por coparticipación el mes de septiembre de 2024", dijo el ministro de Planificación del Desarrollo, Sergio Cusicanqui, en una conferencia de prensa.

Cusicanqui añadió que esos "resultados oficiales que emite el Instituto Nacional de Estadística serán remitidos al Tribunal Supremo Electoral para que esa instancia pueda iniciar todo el trabajo relacionado a la nueva distribución de escaños".

Más temprano, el presidente del TSE, Óscar Hassenteufel, advirtió en una conferencia de prensa que para realizar los trabajos previos a las elecciones generales de 2025, que es la redistribución de escaños parlamentarios y la delimitación de circunscripciones uninominales, necesita los datos oficiales del polémico censo hasta septiembre de 2024.

"Pedimos públicamente al Gobierno nacional, específicamente al poder Ejecutivo, que se pueda hacer llegar esta información en el tiempo señalado", manifestó el presidente del TSE.

El Gobierno de Luis Arce aprobó el pasado fin de semana un decreto que señala que el censo de población y vivienda se realizará el próximo 23 de marzo de 2024 y que se tendrá los datos preliminares de población hasta diciembre de ese año para la redistribución de los recursos.

Hassenteufel sostuvo que si se reciben los datos en diciembre sería "extemporáneo" y ya no sería posible cumplir con la redistribución de escaños parlamentarios y la delimitación de circunscripciones uninominales.

Con la entrega de los datos oficiales se podrá efectuar "un trabajo oportuno, con calidad, transparencia y técnicamente solvente garantizando la realización de las elecciones generales en septiembre de 2025", explicó el presidente del TSE.

Cusicanqui aclaró que la información que tiene es que "en primera instancia se necesita información a nivel departamental para que se puedan distribuir los escaños y, además, se necesita el índice de Desarrollo Humano para poder calcular bajo los diferentes parámetros, que es labor" del TSE.

"Y después ya van a necesitar lo que es a nivel de desagregación a nivel de manzano, y esa la información que va a trabajar el INE y que está planificado para poder entregarla con los tiempos suficientes", indicó.

La redistribución de los escaños parlamentarios con base en el censo es una de las exigencias de la oposición boliviana, como también de la región de Santa Cruz que cumple el día 27 de huelga indefinida por el censo.

ESCAÑOS

Hassenteufel aclaró que por norma se debe cumplir con la reasignación de escaños, que "técnicamente" se puede realizar "el trabajo de manera muy rápida, en cuestión de pocos días", pero se necesitan los datos oficiales.

Además, señaló que es necesario que la Asamblea Legislativa apruebe una ley que establezca la distribución de los escaños parlamentarios.

"Es importante que esta ley pueda ser aprobada sin mayores dilaciones porque recién, una vez que se apruebe esta ley, el Tribunal Supremo Electoral podrá iniciar la segunda actividad, es decir la delimitación de circunscripciones", aseveró Hassenteufel.

Sobre las elecciones generales, el presidente del TSE manifestó que se tiene previsto que se realicen en septiembre de 2025, considerando una posible segunda vuelta en octubre de ese año para que el nuevo Gobierno asuma el 8 de noviembre de ese año.

Además, las elecciones primarias se deben hacer en enero de 2025.

El censo estaba programado para este mes, pero el Gobierno lo pospuso para 2024 bajo el argumento de problemas técnicos y la necesidad de "despolitizar" el proceso en bien de la "calidad" de los datos.

(c) Agencia EFE