El Gobierno apuesta a cerrar el año con la vacuna, el aborto y la reforma de las jubilaciones

Santiago Dapelo
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Alberto Fernández activa mañana la campaña de la Sputnik y el martes espera un doble logro legislativo: la legalización de la interrupción del embarazo y la reforma jubilatoria
Fuente: Archivo

Después de un año difícil, con una crisis económica y social creciente y las turbulencias internas, el Gobierno se prepara para despedir 2020 con tres buenas noticias para la Casa Rosada: el comienzo el martes de la campaña de vacunación contra el coronavirus, la legalización del aborto -pese a la paridad hay optimismo- y el cambio de la fórmula jubilatoria.

Con el arribo de las 300 mil dosis de la vacuna Sputnik V al país, el presidente Alberto Fernández buscó escenificar el plan federal de vacunación "más importante de la historia" junto con los gobernadores. Ese fue el objetivo prioritario de la fotografía de ayer junto a las mandatarios provinciales -encuentro por videoconferencia-, que tendrá una segunda etapa pasado mañana cuando se lance la aplicación de las vacunas en forma simultánea en todo el país.

El reparto de la vacuna ya comenzó en la provincia de Buenos Aires y la Ciudad de Buenos Aires. Y en las próximas horas, con la confirmación del número de dosis que tendrá cada distrito en esta primera etapa, comenzará la distribución en el resto del país.

El jefe del Estado, según avisó el último miércoles, será uno de los primeros en recibir la inyección con la Sputnik V. "Se abre un camino de esperanza", dijo en las últimas horas el Presidente, que pasó la Navidad en familia y antes, junto con la primera dama, Fabiola Yáñez y el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, visitó el hogar "Ángel Azul" de Las Tahonas, Punta Indio.

Si bien la atención estará puesta en la entrega de las dosis y el comienzo de la vacunación del personal de salud, en la Casa Rosada siguen con atención los movimientos en el Congreso. Es que este martes será se tratarán dos proyectos prioritarios para Fernández: la legalización del aborto y la reforma jubilatoria.

A diferencia de lo que ocurrió hace dos años, el proyecto llegó al Senado con una ligera ventaja de la posición a favor de la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo. "Tenemos confianza", aseguraron fuentes oficiales. Para despejar dudas, en las últimas horas el Gobierno dejó en claro que no tiene previsto realizar modificaciones a la iniciativa, un pedido que le había acercado un grupo de senadores de la oposición.

"Es importante aclarar que no, que no es así, que no se está evaluando tocar el texto, que se va a votar el proyecto que llegó y que había sido trabajado previamente con senadores y senadoras de todos los bloques en el momento que trabajamos en el dictamen en la Cámara de Diputados y Diputadas", sostuvo la ministra de las Mujeres, Géneros y Diversidad, Elisabeth Gómez Alcorta.

Según las previsiones que manejan en el gobierno nacional, el resultado de la votación está muy parejo, pero aún se mantiene una leve ventaja a favor de la aprobación. El Presidente tiene todo listo para sancionar la ley antes de fin de año, una promesa que hizo durante la campaña electoral.

Mientras en el Senado la vicepresidenta Cristina Kirchner tendrá la responsabilidad de conducir un debate que promete ser álgido -y quizás la necesidad de definir el pleito-, en Diputados, el presidente del cuerpo, Sergio Massa, se prepara para darle al Ejecutivo al convertir en ley la nueva fórmula de movilidad jubilatoria, una herramienta que tenía como objetivo reducir el déficit fiscal -prenda de negociación con el Fondo Monetario Internacional (FMI)-, pero que por los cambios que impuso la vicepresidenta en la cámara alta ya no tendrá el mismo efecto.

Massa, que según dijo confía en que logrará aprobar la ley "con lo justo", amplió el temario con otras iniciativas para garantizar el quorum. Entre ellas figuran los proyectos que envió el ministro de Economía, Martín Guzmán, con incentivos fiscales para la construcción privada en todo el país. Uno de los principales desafíos para Massa y el jefe del bloque del Frente de Todos, Máximo Kirchner, es, como contó LA NACION, asegurar la logística para que sus legisladores puedan llegar en tiempo y forma a la Capital y dar el quorum, ya que las sesiones en la Cámara de Diputados volvieron a ser presenciales y solo una minoría (60 diputados en situación de riesgo por la pandemia) está habilitada a conectarse de manera remota.

La nueva fórmula de movilidad jubilatoria combina en partes iguales el aumento de la recaudación de la Seguridad Social con la variación salarial, la más alta que resulte entre las mediciones del Indec y la del Ministerio de Trabajo (Ripte). Además, tendrá cuatro aumentos durante el año, otra modificación que llegó desde el Senado. Para gran parte de la oposición, al excluir la inflación como componente de la fórmula, los jubilados perderán poder adquisitivo.

En paralelo, Alberto Fernández se reservó los últimos días de año para recorrer algunos distritos de la provincia de Buenos Aires. El Presidente tiene previsto visitar Almirante Brown, localidad que gobierna Mariano Cascallares. Además, después de la reunión de hace 15 días en la Casa de Gobierno, Fernández le retribuirá a Mario Ishii y dará presente en José C. Paz. Y por último, estará en uno de los bastiones de La Cámpora, Quilmes, junto a la intendenta Mayra Mendoza, y el ministro de Hábitat, Jorge Ferraresi, donde presentarán un plan de viviendas.