El Gobierno anunció 87.000 créditos para la construcción

Carlos Manzoni
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Una de cada tres familias en el país tiene problemas de vivienda; es una realidad que se generó por la diferencia que hubo entre el crecimiento del PBI y el avance del índice de la construcción
Una de cada tres familias en el país tiene problemas de vivienda; es una realidad que se generó por la diferencia que hubo entre el crecimiento del PBI y el avance del índice de la construcción

El presidente Alberto Fernández comunicó este mediodía, en un acto por zoom desde la Casa Rosada, el lanzamiento de 87.000 créditos individuales –a tasa de interés de 0%– orientados a la refacción y construcción de viviendas nuevas, que estarán comprendidas dentro del programa “Casa Propia-Construir Futuro”.

Dudas y críticas por los nuevos controles a exportadores del campo

Desde el Museo del Bicentenario de la Casa Rosada, el mandatario declaró: “Son buena noticias para muchos que las necesitan, una línea de crédito para refacción o construcción de viviendas a tasa cero, para que la cuota que haya que pagar este directamente alineada al crecimiento del trabajo”. Además destacó que las subas ya no estarán ligadas a la inflación y vinculó el anunció con la modificación del Impuesto a las Ganancias, ya aprobado en Diputados y Senadores, por la que quedan exentos de este pago 1.217.000 personas, más del 90 por ciento de los asalariados en la Argentina.

“Es un esfuerzo fiscal muy importante, de más de 40 mil millones de pesos por parte del Estado, pero lo estamos corrigiendo al hacer pagar el impuesto a los que más tienen. Estamos volviendo a lo que siempre creímos: que paguen más los que más tienen y menos los que menos. Es muy importante este paso en favor de la justicia social”, agregó Fernández y explicó que de ahora en más aquellos que dejan de pagar al Estado pueden dirigir esa plata para construir su casa. “Así estamos siendo mejores”.

El anuncio, en detalle

Estas nuevas líneas de créditos están ajustadas por la nueva fórmula Hog.Ar de actualización de capital basada en la evolución de los salarios. Se trata de 65.000 créditos personales para la compra de materiales y trabajo de mano de obra para mejorar las condiciones habitacionales, y de 22.000 créditos hipotecarios para la construcción de vivienda nueva de hasta 60 metros cuadrados en lote propio.

En el caso de los 65.000 créditos destinados a la compra de materiales y trabajo de obra, habrá 40.000 por un monto de $100.000 y 25.000 por una cifra de $240.000. En el primer caso la cuota total será de $2882,24 y en el segundo, de $6917,37. En ambas modalidades, el plazo será de 36 meses, con tres meses de gracia, contaron.

Por su parte, los 22.000 créditos hipotecarios para la construcción de vivienda nueva de hasta 60 metros cuadrados en lote propia consistirán en una suma máxima de $4.000.000, con cuotas que irán, según el tramo y la cantidad solicitada, desde $13.375 hasta $$43.750.

En pleno año electoral, desde el Gobierno destacan que este programa forma parte de una política federal de viviendas, que brindará 264.000 soluciones habitacionales, y que “garantizará el derecho a la vivienda promoviendo su acceso igualitario en todo el país”.

De la misma manera, entre los detalles que dieron a conocer hoy al respecto se hizo énfasis en que este plan propone erradicar el concepto de vivienda social y sustituirlo por el de vivienda digna, de hogares donde todos y todas tengan la posibilidad de crecer y desarrollarse. Además, se subrayó que contempla la perspectiva de género, las necesidades de las y los trabajadores, de las personas mayores y del hábitat rural, así como criterios de sustentabilidad ambiental y la incorporación de nuevas tecnologías.

El anuncio buscó sumar proactividad a la política oficial de viviendas conducido hoy por Ferraresi, que, a diferencia de su antecesora, María Eugenia Bielsa, exhibe un perfil mucho más alto. De hecho, en los últimos días trascendió que el Presidente se había reunido con él para analizar la posibilidad de volver a prorrogar el congelamiento de los alquileres y la prohibición para los desalojos.

Esta cuestión, a nivel país pero también en la ciudad de Buenos Aires es –como informó ayer LA NACION– una bomba a punto de estallar como consecuencia precisamente de que jamás se encaró un plan serio de viviendas ni tampoco (salvo por breves períodos de tiempo) existió crédito hipotecario accesible para que los miles de argentinos que no tienen casa se convirtieran en propietarios.

Al lanzarse el Programa Casa Propia-Construir Futuro, en febrero de este año, Lucas Scatolini, secretario de Desarrollo territorial, había comentado entonces a LA NACION: “La decisión del ministro Jorge Ferraresi y del Presidente es que no haya dos o más tipos de viviendas financiadas por el Estado. La dignidad no conoce de clases sociales y el rol del Estado es lograr mayor inclusión a través de criterios de equidad. Casa Propia incluye también las viviendas de Procrear y todas la demás que financie el Estado en un plan trienal con provincias y municipios, con aproximadamente 267.000 soluciones habitacionales”.

La idea original de este programa, que comprende el trienio 2021-2023, fue la de construir 120.000 viviendas antes de que termine este año.