El Gobierno alemán condena la "violencia" en las protestas contra el desalojo de un pueblo minero

Berlín, 11 ene (EFE).- El Gobierno alemán condenó este miércoles la "violencia" ejercida por los manifestantes que resisten contra el desalojo de la localidad de Lützerath (oeste) que será demolida para ampliar la mina de lignito a cielo abierto de Garzweiler.

"La protesta debe ser pacífica y situarse en el marco de la ley", dijo el portavoz de la Cancillería, Steffen Hebestreit, en una rueda de prensa ordinaria en Berlín al ser preguntado por las escaramuzas entre los activistas medioambientales y la policía.

"El Gobierno espera que se cumpla la legalidad vigente", indicó, tras recordar que la demolición de Lützerath forma parte de un acuerdo alcanzado el año pasado entre las autoridades de la región de Renania del Norte - Westfalia (oeste) y el proveedor energético RWE, operador de la mina.

Por su parte, el ministro de Economía, el verde Robert Habeck, afirmó en una comparecencia que desde su punto de vista la localidad abandonada constituye un "símbolo equivocado" para la lucha por la protección del clima.

El compromiso por el que será demolido Lützerath conlleva el mantenimiento de otras localidades inicialmente amenazadas y otorga además seguridad legal a la decisión de Renania del Norte -Westfalia de abandonar el uso del carbón en 2030, recordó.

"Mi trabajo político tiene entre sus objetivos lograr algo similar en otros puntos de Alemania", remarcó el ministro, cuya formación ha sido duramente criticada por activistas y organizaciones medioambientales por su apoyo a la demolición.

El desalojo de Lützerath comenzó esta mañana y según la policía algunos activistas los recibieron lanzándoles piedras y cócteles molotov y levantando barricadas, aunque unas horas más tarde la situación se "estabilizó".

Los manifestantes, entre ellos la conocida activista Luisa Neubauer, acusaron por su parte a los agentes de emplear una violencia desproporcionada al tratar de desbandar cadenas humanas formadas por personas que resistían de forma pacífica.

Greenpeace, una de las organizaciones que apoyan la movilización, informó hoy en un comunicado de que activistas de toda Europa se han congregado en Lützerath para resistir contra la ampliación de la mina.

"El lignito es la fuente de energía más perjudicial para el clima y la mina de carbón de Garzweiler es la mayor bomba de carbono de Europa", destacó desde el lugar, Karsten Smid, experto en energía de Greenpeace Alemania.

(c) Agencia EFE