Los gobernadores se repliegan, toman distancia de la Rosada y evitan acercarse a Cristina

·4  min de lectura
Alberto Fernández recibió a gobernadores que pidieron cambios en el esquema electoral
Alberto Fernández recibió a gobernadores que pidieron cambios en el esquema electoral

CORDOBA.- Para los gobernadores en general estos son tiempos de repliegue. Por lo menos hasta las legistativas se concentrarán en la propia gestión, con foco en la contención de la pandemia y en la administración de recursos para evitar sobresaltos y tener menos exposición a nivel nacional.

La percepción dominante es que el presidente Alberto Fernández está desgastado internamente, que sufre pérdida de poder frente al kirchnerismo duro y que a casi 18 meses de haber asumido no tiene margen para cumplir la promesa de un gobierno “de 24 gobernadores y un Presidente”.

Reconocen que hay anuncios puntuales que benefician a algunas zonas, pero no tienen la expectativa inicial de incidir en el gabinete o en políticas de Estado. El episodio con la salida que finalmente no fue del subsecretario de Energía, Federico Basualdo, profundizó el sentir de varios mandatarios respecto a que el Presidente tiene un arco de acción menos amplio que el deseado. Esa percepción se terminó de coronar con la última derrota de los gobernadores: la decisión de la Casa Rosada de no suspender las PASO como ellos reclamaban y La Cámpora resistía.

“Hace rato que hay un repliegue –dice a LA NACION un legislador nacional del Frente de Todos-. Estamos trabajando directamente en nuestras jurisdicciones porque nos estamos ‘jugando el cuero’; los gobernadores están preocupándose por la crisis y la pandemia. Por eso insistieron en anular las PASO, porque la gente tiene la cabeza en otra cosa”.

La decisión del Ejecutivo de no jugarse por el proyecto de anular las PASO que impulsaron los mandatarios marcó un punto de inflexión en el vínculo. Un diputado nacional que participó activamente de las gestiones por esa iniciativa repasa que consiguieron el apoyo de gobernadores de la oposición como el jujeño Gerardo Morales y que incluso el senador José Mayans –kirchnerista puro- apoyó la propuesta.

Era lo más racional, ir directamente a las generales en noviembre. Al propio Presidente le servía”, insiste el legislador y cuenta que hace unos días en reunión de bloque se volvió a preguntar “qué pasaba” con el tema “porque parecía de nuevo dormido”. Cree que la postergación no alcanzará, “no estaban equivocados los gobernadores, aun aplazando un mes se votará en un contexto complicado y no hay ni tiempo ni ánimo para campaña”.

Más allá de la “desilusión” de algunos gobernadores por la brecha entre la realidad y sus expectativas con el Presidente, ninguno dará un paso al costado. En ese concepto coinciden distintas fuentes provinciales consultadas por LA NACION. “Se concentrarán en sus territorios, pero eso no significa irse del espacio”, enfatiza un vocero de mandatario norteño.

Aceptarán invitaciones para participar en actos, participarán en reuniones y mantendrán el diálogo con los funcionarios de la Casa Rosada pero evitarán “embanderarse” en temas de campaña nacional. Eso es, a su entender, bajar el perfil.

Ninguno, tampoco, analiza acercarse a la vicepresidenta Cristina Kirchner (”lo que buscan es que no los complique”, advierte un operador) y tampoco ven hoy a Máximo Kirchner como una alternativa para construir un espacio más amplio. Hasta las legislativas se abre una suerte de transición, en la que esperarán a ver cómo se despliega la dinámica entre Fernández y Cristina Kirchner. El resultado de esa elección será determinante para el acomodamiento de las piezas.

“En este momento cada uno cuida lo suyo y trata de no hacer más ruidos que los que ya existen”, grafica el operador de una administración de la región centro. Que nadie piense en salir del espacio no implica que no haya diálogo con dirigentes peronistas que no están militando activamente en el Frente de Todos y con algunos de otras fuerzas. Por ahora, no con el macrismo.

A diferencia de años atrás, entre los gobernadores peronistas no hay un liderazgo clave porque no existe lo que antes fue una “liga”. Sí están los organizados por regiones, pero en ese esquema incluyen a los de la oposición.

Jorge Capitanich y Juan Manzur destacan entre los del NOA por su cercanía al Gobierno, mientras que en el sur esa capitanía es más difusa. Entre las grandes, Omar Perotti tiene varios frentes abiertos en su gestión y Juan Schiaretti no es considerado “del palo”. Al bonaerense Axel Kicillof sus pares lo consideran “casi” parte del Ejecutivo por la incidencia que tiene en las decisiones.