El gobernador de Mendoza, Rodolfo Suárez, explicó por qué no fue al acto de Alberto Fernández: “Me produce mucha indignación, mucha bronca”

Rodolfo Suárez y Alberto Fernández
Rodolfo Suárez y Alberto Fernández

El reproche de Alberto Fernández al gobernador de Mendoza, Rodolfo Suárez, por no acompañarlo ayer en la inauguración de una planta depuradora de líquidos cloacales en El Paramillo tuvo su respuesta hoy de parte del mandatario provincial, quien enumeró los motivos por los que decidió no participar con el Presidente de esa actividad.

Suárez se mostró disgustado sobre todo con la decisión de Fernández de frenar el avance de otra obra: la central hidroeléctrica Portezuelo del Viento. “Me produce mucha indignación, mucha bronca”, justificó el gobernador radical, quien dijo que no podía ser “hipócrita” ante la pausa que imprimió la Casa Rosada a esta construcción clave para su provincia.

Asimismo, sumó otros motivos secundarios: la tardanza con la que le avisaron de la visita, que Fernández nunca lo invitó en sus visitas protocolares a Chile y que en el reparto de fondos discrecionales son la “última” provincia en recibirlos.

En primer término, el gobernador consideró que Portezuelo del Viento era una obra emblemática para Mendoza y para la Argentina, pese a que La Pampa se opuso a su construcción y planteó la necesidad de hacer una evaluación ambiental. Según Suárez, en esta provincia “se oponen a todo” lo que quiere hacer la suya. Pese a esa valoración, la Casa Rosada se colocó finalmente del lado de La Pampa y marcó que debía hacerse ese nuevo estudio.

“Se ha resuelto esto [a favor de La Pampa], el último día del año. Esto [venir a Mendoza] fue apenas 17 o 18 días después de que tomó la decisión. Me parece hasta impertinente. Hubiera esperado más tiempo, dado alguna indicación. Venimos hace un año y medio pidiendo que resuelva esto y lo resuelve el último día del año, y a los días viene a la provincia, donde hay indignación por este tema”, planteó Suárez en Radio Con Vos.

Con énfasis en que Portezuelo iba a generar energía y, además, 10 mil puestos de trabajo, el gobernador indicó: “De un día para otro, de un plumazo, nos pegaron un palo en la cabeza. No se puede ser hipócrita”. Incluso, alegó que en el Frente de Todos mendocino piensan “lo mismo” que él. “Tampoco fueron los propios de él [al acto], muchos del Partido Justicialista no fueron”, remarcó.

Convencido de que Fernández quiere “congraciarse” con La Pampa por ser una administración de igual signo político, Suárez insistió con que la central hidroeléctrica era “la obra más importante de Latinoamérica” y hasta señaló que lo invitó al Presidente a verla. “Estas cosas son incomprensibles. A mí me produce mucha indignación, mucha bronca, no puedo ser hipócrita con lo que siento”, refirió y añadió: “Llamé a Presidencia, hablé con [el secretario general de la Presidencia, Julio] Vitobello, le expliqué. Este no es mi estilo, pero tuve que manifestarle la bronca que hay en Mendoza con el tema”.

“Destrato”

Ese fue el motivo principal por el que no se sentó en el acto con Fernández. Sin embargo, hubo más justificativos. Otro fue el “destrato” que dijo sentir de parte del Gobierno ante la visita. “Hasta el lunes nadie me había llamado a mí de Presidencia para invitarme al acto, solamente la secretaria de [el ministro de Obras Públicas, Gabriel] Katopodis había llamado a mi Ministerio de Infraestructura diciendo que venían”, aseguró.

Y siguió: “Llamaron recién el martes pidiendo la infraestructura que tiene que ver con el traslado del Presidente, helicóptero. Se le facilitó. Yo soy representante de los mendocinos, no podemos recibir este destrato, no es justo”.

Visitas a Chile y reparto de fondos

A pesar de que no asistió, el gobernador aseguró que envió representantes del Ejecutivo mendocino a la actividad con Fernández, y continuó con el detalle de los disgustos que tiene con el dirigente del Frente de Todos.

“Otra circunstancia tiene que ver con que el Presidente cada vez que iba a Chile no invitaba al gobernador de Mendoza, donde históricamente cada vez que un presidente argentino visitó Chile, el gobernador de Mendoza lo acompañó”, marcó Suárez, que destacó también: “Somos la última provincia en aquellos repartos de fondos discrecionales que tiene la Nación”.

“Es una forma de protesta”, sintetizó.