Con globos, música y flores familias regresan a panteones de Toluca

TOLUCA, Méx., noviembre 2 (EL UNIVERSAL).- Acudir al panteón nunca había dado más felicidad que este año, pues las familias pudieron regresar a la normalidad. Dejar globos, llevar música, colocar ofrendas florales y el ambiente que se genera el 2 de noviembre es uno de los atractivos que, de acuerdo con algunas personas, "extrañaban" pues la pandemia había arrebatado esa posibilidad.

María Dolores Sánchez Velásquez acudió al Panteón General de Toluca para acompañar a su esposo, visitaron a sus suegros, "es muy bonito poder regresar a las tradiciones, aparte de que podemos recordar a nuestros seres queridos, venir al panteón de parte de nuestras tradiciones y hay que seguirlas", comentó.

Junto con sus dos hijas, ambas aún con la carita pintada, la señora María Dolores reconoció que en su opinión es muy importante preservar las tradiciones e inculcarlas en sus hijas.

En el panteón se escuchaba desde fuera el mariachi, pero también en una de las glorietas a Romualdo García Zárate o Romi, "el músico de la soledad", quien cada año visita a sus padres y aprovecha para ganar un poco de dinero extra, tocando el saxofón.

En este panteón, uno de los dos que administra el ayuntamiento, recibieron a más de 60 mil visitantes desde el 31 de octubre, el 1 y 2 de noviembre, en las 29 mil 870 fosas para la población en general.

Además, se encuentran las 2 mil 300 tumbas especiales, protegidas por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) por su antigüedad.

En los 44 panteones de Toluca fueron desplegados más de 700 efectivos de la Dirección General de Seguridad y Protección, cómo parte del operativo por el Día de Muertos los días 1 y 2 de noviembre, en los que no este año sí se instalaron puestos de comida, bebida, antojitos mexicanos, globos y muñecos de peluche.

Los floristas dijeron que pudieron vender hasta tres veces más que durante los dos años de pandemia y langentre se veía feliz, no solo rezando a sus seres queridos, sino cantando, con bocinas y música, hasta mariachi, banda y saxofón.

También llegaron vendedores de globos, comida, además las y los floristas dijeron que este año pudieron vender hasta tres veces más en comparación con los dos años de pandemia, los costos de ramos de Alhelí, cempasúchil, nube y otras especies fueron de los 80 a los 200 pesos y algunos arreglos se vendieron en mil 200 pesos los más grandes.

En las tumbas hubo de todo, aunque en este panteón no se hace velación, sí llegaron conjuntos musicales, tríos, además de familias que con bocinas pusieron música de celular. "Las que más gustaban a mis papás", dijo una de las visitantes.

Alfonso Araujo acudió a la tumba de su abuelita, dijo que es maravilloso regresar a lo tradicional y poder llevar flores. En el panteón se vieron personas en silla de ruedas, algunos pasados de copas y hasta aquellos con muñecos de peluche para sus hijos o hijas, quienes se adelantaron a otro plano.