Ginés González García y el coronavirus: un año lleno de traspiés

LA NACION
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Ginés González García será remplazado por Carla Vizzotti
Fuente: Archivo - Crédito: Marcelo Manera

La figura del exministro de Salud, Ginés González García, sufrió varias embestidas durante la pandemia que culminaron hoy con el pedido de renuncia por parte del presidente Alberto Fernández, tras el escándalo de las vacunas de privilegio que se brindaron en la cartera sanitaria nacional.

La crónica de una salida anunciada comenzó en febrero del año pasado, cuando llegaban al país las primeras noticias de la existencia del virus que pondría en jaque a todos los sistemas sanitarios del mundo. En aquel momento el entonces ministro, sin reparos, dijo: "Me preguntan por coronavirus y yo tengo que reconocer que hoy en la Argentina me preocupa más el dengue que el coronavirus". Y minimizó su llegada al país al decir que se trataba de "un virus circunscripto a China".

Un mes más tarde, el Presidente estaba pidiendo a todos los habitantes del país que se quedaran en sus casas, dando inicio a lo que se transformaría en la cuarentena más extensa del mundo. Fue entonces cuando el ministro recapituló y aseguró estar haciendo "todo lo necesario para contener" la pandemia y dijo que el Estado estaba trabajando "para garantizar que los insumos se distribuyan con equidad, para que estén disponibles para todos los argentinos".

"Te pedimos que te quedes en tu casa . Es la mejor manera de evitar el contagio", repetiría el funcionario por aquellos días.

Sin embargo, días más tarde, González García afirmó que los infectados de coronavirus en la Argentina eran "muchísimos más" que los indicados en el balance oficial y era imposible saber con exactitud ese dato. Por aquel tiempo se cuestionaba la falta de insumos, en especial de testeos para detectar el virus.

A su vez, respaldó la llegada de más de 200 médicos cubanos al país para aumentar los recursos humanos en la pandemia, no para el contacto cercano con enfermos, pero sí "otro tipo de actividades de manera que quede liberado otro recurso que por experiencia y antigüedad puede hacerlo mejor".

En abril de 2020, el entonces ministro de Salud hizo una declaración que incomodó al Gobierno, cuando anticipó que se emitiría un Decreto de Necesidad y Urgencia para declarar de interés público todos los recursos sanitarios, sean privados o estatales, y que cada jurisdicción estará a cargo de su regulación.

"Quiero contarles además que estoy propiciando, y creo que va a salir, un DNU que va a poner de interés público a todos los recursos sanitarios de la Argentina. Podrá ser estatal o privado pero creemos que tenemos que tener un comportamiento igualitario para todos los argentinos. Creemos que cada jurisdicción tiene que trabajar coordinadamente y así lo expresamos de manera tal que esto se regule y se administre por jurisdicción en la Argentina", dijo.

Mientras la curva de infectados crecía y las muertes aumentaban, en octubre,días antes de que llegara el pico de infectados y fallecidos, el ministro anunciaba dos remedios nacionales para tratar el coronavirus: la ivermectina y el suero equino, alternativas que iban a "tener un efecto importante" en el tratamiento contra el virus. Además, reiteraba que la llegada de la vacuna era inminente y anunciaba la posibilidad de utilizar las escuelas para desplegar un mega operativo de vacunación, que no se concretó.

Otro de los avatares que vivió el ahora exministro ocurrió durante las negociaciones para la adquisición de la vacuna de Pfizer. En diciembre, González García dijo que las tratativas con la farmacéutica Pfizer para obtener su vacuna contra el coronavirus Covid-19 se complicaron y acusó a la empresa de poner "condiciones inaceptables".

"En la negociación se nos pidió una ley para tener alguna seguridad. Nos pidió una ley que les diera seguridad y esa ley estuvo en el Congreso. Después apareció en la negociación, siempre decían que era no la gente local, sino la central estadounidense que decía que no era suficiente y que había que hacer una nueva ley", aseguró en aquel entonces González García.

Luego agregó: "Además, pedían que el contrato no lo firmara yo, sino el Presidente. Es decir, en rigor de verdad, son condiciones inaceptables. Le pedimos la semana pasada que revean esas circunstancias. La prioridad de la Argentina es tener la vacuna de Pfizer, como todas las otras vacunas".

En diciembre, junto al Presidente, González García anunció que para enero y febrero el país contaría con las dosis suficientes para vacunar con la Sputnik V entre a 10 millones de argentinos. En el umbral del mes de marzo se encuentran vacunados con la primera dosis 391.975 y 241.662 con ambas.