Gerardo Martino, el DT que irrita a los fans mexicanos, solo porque no les hace caso

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Gerardo Martino, en Atlanta, durante una conferencia de prensa previo al amistoso de México y Paraguay. (Omar Vega/Getty Images)
Gerardo Martino, en Atlanta, durante una conferencia de prensa previo al amistoso de México y Paraguay. (Omar Vega/Getty Images)

Se le puede acusar de muchas cosas a Gerardo Tata Martino, pero no de incongruencia. En cuanto respecta a sus ideales futbolísticos y su concepción de competencia, el entrenador de la Selección Mexicana mantiene una línea de comportamiento muy transparente. "Tengo claro que injusto voy a ser; quizá sea un poco hasta mala persona”, dijo el timonel del Tri al confesar que solo llevará a tres centrodelanteros al Mundial de Qatar 2022 y que algún jugador en buen momento quedará fuera de la magna cita.

Hoy poca gente lo recuerda, pero hace un año se exigía (sí, se exigía) la presencia de Santiago Ormeño en el Tri. Sus "cuantiosos" goles con el Puebla lo convertían en la pieza exacta que requería México. Tata Martino fue contundente cuando habló de su no convocatoria: "Nosotros no nos vamos por jugadores que llevan seis goles". Abundaron las voces indignación cuando se hizo oficial que Ormegol jugaría para la selección de Perú. ¿Cómo era posible? ¡Se van a arrepentir! La moda terminó, Ormeño volvió a su normalidad y nadie más se volvió a acordar de aquella repentina proclama de llevarlo a la selección azteca.

Para no ir más lejos, hace tres o cuatro meses, al medio futbolístico del país le parecía inaudito que Aldo Rocha no fuera tomado en cuenta por Martino, como si la presencia de este jugador bastara para cambiar los hilos del equipo nacional. En todos lados se oía y repetía lo mismo: lo debe llamar porque es jugador clave del actual bicampeón del futbol mexicano. No pasó nada. Hoy en día, con la corona del Atlas más que abollada, no hay quien repare en Rocha: sus posibilidades de ir al Mundial siempre fueron nulas, pero ya se han apagado todas las voces que lo consideraran imprescindible.

Ormeño llegó a ser exigido en la Selección durante 2021. (Jaime Lopez/Jam Media/Getty Images)
Ormeño llegó a ser exigido en la Selección durante 2021. (Jaime Lopez/Jam Media/Getty Images)

La afición siempre se cree experta. Piensa que sabe más de futbol que el director técnico de turno. Por eso cada decisión resulta incomprensible y se buscan motivos de indignación en todos lados. Se ha llegado al absurdo de pelear por la convocatoria de Carlos Acevedo como tercer portero para Qatar. ¿En qué cabeza cabe discutir por el puesto de tercer portero? Vamos, que ni siquiera se trata de un debate sobre la titularidad, sino apenas sobre la oportunidad de montarse al avión para ir a tomarse fotos.

Y un sector de la prensa se encuentra muy cómodo dando réplica a esas voces fúricas de la afición. Quedan bien con ellos para garantizarse una popularidad que jamás habrían tenido por cuenta propia. De todos modos, el proceso de Martino ya casi termina y para ellos nada es mejor que ganarse la fidelidad de un público pensando en el futuro.

Hasta 2020, todo marchaba bien para el Tri de la era Martino. (Eric Verhoeven/Soccrates/Getty Images)
Hasta 2020, todo marchaba bien para el Tri de la era Martino. (Eric Verhoeven/Soccrates/Getty Images)

Es evidente que el proceso no ha caminado por el rumbo que todos quisieran. Arrancó muy bien y luego se estancó de una forma inexplicable. Incluso se podría decir que la fractura craneal de Raúl Jiménez desencadenó un funesto efecto dominó: el Tri se quedó sin centrodelantero y el juego de todo el equipo decayó de manera notable. La búsqueda de soluciones, en realidad, abrió más grietas en un equipo que, hasta final de 2020, parecía sólido y con todos los visos de madurez colectiva requeridos para competir en la élite.

Pero sus deslices tácticos son inversamente proporcionales a la brillantez con que Martino le ha tomado la medida a la siempre soberbia afición mexicana. No se deja presionar por la gente. Ni Flores ni Zendejas ni Rocha ni Ormeño ni Acevedo. ¿Por qué? Muy simple: porque ninguno de ellos es un fenómeno. Martino no está cometiendo ningún crimen, y tampoco lo sería dejar fuera a alguno de los cuatros delanteros que tiene en la baraja (Raúl, Santi, Funes Mori, Martín). Del modo que sea, la enemistad de la afición ya la tiene ganada por algo tan sencillo: no les da la razón.

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