Gente del espectáculo que, como el nuevo presidente de Ucrania, llegaron al poder

Además de actor, Arnold Schwarzenegger fue gobernador de California (2003-2011). (Getty Images).

La victoria del cómico, Volodímir Zelenski, que sin experiencia política alguna se convirtió este domingo en el nuevo presidente de Ucrania, ha dejado atónita a gran parte de la opinión pública mundial. Sin embargo, lo que parecía un imposible para muchos fue también una obviedad para aquellos que anticiparon que la presidencia de Petro Poroshenko estaba oxidada.

No es la primera ocasión en que una figura del mundo del espectáculo cautiva al electorado lo suficiente como para tomar las riendas de un país; y probablemente no sea la última. Zelenski lo ha logrado con 41 años de edad después de conseguir una mayoría arrolladora y tras seducir a sus votantes con una proclama anticorrupción que guardó aires renovadores. Los discursos de alguien que cae simpático o despierta admiración son más efectivos, no hay más que hacer un repaso histórico sobre cómo la falta de experiencia política pasa a un segundo plano cuando el candidato es una celebridad.

El actor, humorista y nuevo presidente ucraniano, Volodímir Zelenski .EFE/ Stepan Franko

Uno de los primeros políticos que se dedicaron al mundo del espectáculo antes que a presidir un país fue el Ronald Reagan, quien de ser un actor reconocido en Hollywood se convirtió en presidente de Estados Unidos desde 1981 a 1989. Durante su juventud, participó en filmes junto a Bette Davis, Humphrey Bogart o Errol Flynn. En 1939 ya había participado en 19 películas, en 1941 fue nombrado el quinto actor más popular de Hollywood para las generaciones más jóvenes y en 1942 realizó la que fue su cinta más gratificante, ‘King’s Row’.

Eran tiempos en los que EEUU estaba inmersa en la Segunda Guerra Mundial y a Reagan le tocó cumplir servicio en diferentes ciudades estadounidenses. Aquello le apartó del glamour de Los Ángeles y, aunque participó en otros proyectos una vez finalizado el conflicto bélico, su carrera fue encaminándose más hacia posiciones de liderazgo. Primero como presidente del Sindicato de Actores de Cine y segundo, con una estrategia que le hizo ganar muchos enemigos, aunque también algunos amigos que le ayudarían en su camino hacia la Casa Blanca: trabajó para el FBI para delatar a los compañeros de profesión que tenían ideas comunistas. Reagan comenzó en la política como demócrata aunque luego se pasó al bando republicano, partido con el que ganó las elecciones en 1981.

Ronald Reagan protagonizó decenas de películas en Hollywood antes de ser presidente de EEUU. (Getty Images).

Otro ejemplo en EEUU es el de Arnold Schwarzenegger, que pasó de la gran pantalla a gobernador de California (2003-2011), para regresar de nuevo al celuloide. Durante los años ochenta y noventa cautivó a toda una generación con filmes como ‘Conan el Bárbaro’ la saga de ‘Terminator’, ‘Mentiras Arriesgadas’ o ‘Eraser (Eliminador) entre otras muchas.

El caso de Schwarzenegger es especial porque además de ser un actor totalmente reconocido mundialmente, su nacionalidad es austriaca, factor que no le impidió cautivar al electorado californiano. En Hollywood siempre fue a contracorriente en cuanto a lo que ideas políticas se refiere y dejó bien claro que su partido era el Republicano, cuando la tendencia generalizada del mundo del espectáculo es demócrata. ¿La razón? Básicamente que el discurso del Partido Demócrata en los años sesenta (arribó a EEUU en 1968) era muy similar al de los socialistas austriacos. Schwarzenegger se enamoró del discurso de Richard Nixon.

Alrededor de un 48 por ciento de los votantes californianos optaron por Schwarzenegger en 2003. Permaneció en la oficina durante un periodo de ocho años.

Donald Trump participó durante 12 años en el programa televisivo ‘Aprendiz de Celebridades’.

Tampoco hay que ir muy atrás en el tiempo para encontrar otro claro ejemplo: el actual presidente de EEUU, Donald Trump, quien combinó su rol de hombre de negocios con cameos en películas y un asiento prominente en el show televisivo, ‘Aprendiz de Celebridades’, donde hizo famosa su frase de “estás despedido” con la que se deshacía de los concursantes que no cumplían con los requisitos empresariales de Trump. Formó parte del programa desde 2003 hasta 2015, momento en que comenzó su carrera hacia la Casa Banca. Como sucedió en Ucrania con Zelenski o con Schwarzenegger, el actual mandatario de EEUU no tenía ninguna experiencia en política. Aquello no fue suficiente para impedir que venciera en las elecciones de 2017.

El actual presidente de Guatemala, Jimmy Morales también protagonizó una transición del mundo del espectáculo a la presidencia de su país. Ganó popularidad en la serie televisiva, ‘Moralejas’, la cual estuvo en el aire durante 15 años antes de, entre otras aventuras empresariales y políticas, ocupar la presidencia del país centroamericano en 2016.

George Weah fue futbolista de élite antes que presidente de Libia. (Getty Images).

Otros ejemplos son, el exfutbolista del Mónaco, Paris Saint Germain o A.C. Milan e internacional con Liberia, George Weah, quien se erigió presidente de su país en enero de 2018 sin tener gran experiencia en política de primer nivel ni estudios universitarios destacados. Tras perder en las elecciones de 2005, poco a poco fue creciendo y ganando la confianza de sus electores.

El cantante Michel Martelly fue presidente de Haití entre 2011 y 2016; el exjugador de cricket, Imran Khan se convirtió en primer ministro de Pakistán en 2018; entre 1998 y 2001, el actor Joseph Estrada salió elegido presidente de Filipinas y en Lituania, el músico Vytautas Landsbergis, fue presidente entre 1990 y 1992.

Quizás otro de los casos más sonados es el de Silvio Berlusconi en Italia, que pasó a ser primer ministro en tres ocasiones entre 1994 y 2011 tras hacerse popular como magnate de la comunicación.