Gana siempre, pero no sabe cómo se siente la alegría del triunfo. Peleadora entra a La Jaula para descubrirlo

Melissa “Mamba’’ Amaya vive en un eterno presente. No se molesta por lo sucedido en el pasado ni se preocupa por el futuro. No se desvive por campeonatos mundiales ni la fama que deslumbra. Lo suyo es el ahora y el reto del momento que viene en forma de peleadora francesa.

Combate Global y Televisa Univision llevarán a todo el mundo este sábado (11 p.m. TE/8 p.m. TP) un choque en el peso paja (115 libras) entre Amaya (6-0) y la experta en sumisiones Samantha “Spicy’’ Jean-Francois (8-7), una veterana con mucha exposición en circuitos europeos.

Miembro del gimnasio Sik Jitsu, el hogar de la ex campeona mundial de la UFC Julianna Peña, Amaya - 29 años- , es originaria de El Paso, Texas, y ha estado arrasando en la competencia desde que hizo su debut profesional en el 2021, a pesar de no tener ninguna experiencia en competencias amateurs.

Y es que Amaya vive en un mundo diferente.

Has hecho toda tu carrera profesional en Combate Global.

“Es un honor. Ahí empecé mi carrera. No tuve peleas amateur. Desde que comencé esta carrera me he mantenido con esta empresa. Con ellos todo ha sido muy fácil, es como si fuera familia. Para mí es algo muy importante estar ahora en la pelea principal de este evento’’.

¿Cómo vienes de la nada a lo profesional?

“Cuando llegué de Nuevo México a Washington, el coach me preguntó que si me interesaba pelear. Honestamente, yo no tenía interés, pero sí me encantaba entrenar, empujarme mentalmente. Y me dije que iba a tratar. Mi coach tuvo la confianza en mí para ir directamente al profesionalismo. Ha trabajado con campeones de UFC y si tenía esa visión para mí, por qué no tratar’’.

¿Qué recuerdas de ese primer día de pelea?

“Siempre he tenido problemas de ansiedad y depresión. Antes de meterme estaba bien calmada porque siempre he estado en un estado de hiperactividad en mi vida. Las MMA son para mí como una terapia. Todo para. No puedes pensar en nada más cuando alguien te quiera asfixiar o darte un golpe duro’’.

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Y cuando te levantan la mano, ¿cuál fue tu reacción?

“Es chistoso. Siempre te dicen que es el mejor sentimiento del mundo, pero cuando me levantaron la mano fue como si estuviera en un cuarto sola, como si no supiera de qué están hablando. He trabajado con un coach mental para saber por qué no tengo ese sentimiento de felicidad. Ojalá que en esta victoria sí pueda sentir esa alegría’’.

Háblame de tu pelea del sábado.

“El grappling es el fuerte mío, pero también tengo confianza en mi juego de manos y piernas. Por el estilo de mi rival y el mío esta pelea no llega a los tres rounds. Nos vamos a dar con todo. Honestamente, esta pelea no va a llegar al límite’’.

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¿A dónde quieres llegar en esta carrera?

“Con mi carrera y con mi vida he tomado la decisión de hacer lo mejor que pueda en el momento y no pensar demasiado en el futuro. Se trata de agradecer y disfrutar el momento. No hay que ponerse ansioso por algo que a lo mejor no va a pasar. Nunca estamos en el momento. No hablo de ser campeona sino de disfrutar el momento. La vida es corta’’.