“Gallinas felices”: buscan que los huevos también lleven etiquetado para desalentar la producción en jaulas

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La iniciativa busca prohibir la publicidad engañosa como fotos de gallinas en el campo cuando en realidad están hacinadas en jaulas.
Sinergia Animal

MENDOZA.- Luego de la ley de etiquetado frontal de alimentos, se viene otra iniciativa similar que pondrá en la vidriera a la industria del huevo en la Argentina.

Así, ya ingresó al Congreso nacional un proyecto para que este producto de origen animal, con alto contenido protéico, también tenga rotulación, pero con un fin: acabar con los conceptos y las imágenes de gallinas “felices” así como de huevos de “campo, frescos o caseros” cuando no fueron producidos de esa manera.

De acuerdo con los fundamentos de la iniciativa, en nuestro país el 90% de la producción avícola se realiza bajo una metodología de encierro.

Por eso, se busca que el producto contenga información básica y clara sobre su origen, desalentando los sistemas de producción más cruentos y promoviendo mayores controles. De esta manera, en el packaging el consumidor sabrá qué tiene en sus manos, en cuanto a la calidad de la producción.

El proyecto “¡Etiquetado de huevo ya!” fue presentado por el diputado nacional por Mendoza José Luis Ramón, con el acompañamiento de la ONG internacional Sinergia Animal y la Asociación Coordinadora de Usuarios, Consumidores y Contribuyentes (ACUCC).

“El proyecto apunta al derecho que tenemos los consumidores a estar informados de aquellos huevos que provienen de una granja a campo abierto o de una granja en donde los pollos están hacinados o amontonados, donde el bienestar animal está seriamente comprometido. Entonces, el primer objetivo es brindar información sobre el origen del huevo y el otro es el bienestar animal: que la gallina y todo el proceso de producción lo sea con animales que estén en condiciones físicas y de vida saludables. Hay lugares con cuatro gallinas en una baldosa”, expresó a LA NACIÓN el legislador nacional, quien dejará su banca en diciembre y ya integra las filas del kirchnerismo provincial como candidato a la legislatura mendocina.

“La idea es que lo puedan continuar la diputada Marisa Uceda o Adolfo Bermejo (candidato del Frente de Todos). Ya lo he conversado con ellos y les interesa. Tenemos muchas ganas de que esto salga”, indicó Ramón.

De esta manera, el consumidor estará al tanto si la producción se realizó en una granja avícola, en jaulas en batería, en galpones cerrados, con sistema de pastoreo o libre de jaulas ecológico u orgánico. “Actualmente no hay un marco legal en nuestro país. Hay información falsa o apócrifa en las etiquetas, o directamente hay inexistencia de etiquetas”, resaltan desde Sinergia Animal.

Ramón puso el énfasis en el derecho a saber de dónde provienen los alimentos que consumen los ciudadanos para “poder adoptar decisiones informadas”, en base al artículo 42 de la Constitución Nacional, artículo 4 de la Ley 24.240 de Defensa del Consumidor y artículo 1100 del Código Civil y Comercial. “La información de la producción avícola carece de regulación en Argentina. Esta falta de información vulnera el derecho de los consumidores a elegir de manera consciente”, indicó el diputado. Así, a través del etiquetado claro, se evitará que productores apelen a conceptos falsos, erróneos o dudosos, como “gallinas felices” o “huevos de campo” a la hora de vender sus productos. “Toda etiqueta debe ser fiel al producto que se vende evitando el engaño al consumidor”, comentó Ramón, en relación a los artículos 7º y 8º de la Ley 24.240 y al artículo 9º de la Ley 22.802 de Lealtad Comercial.

Por eso, en la normativa quedará prohibida la publicidad con fotos de gallinas en el campo cuando en realidad están hacinadas en jaulas, en reducidos espacios donde no puede desplegar sus alas y sufren enfermedades dolorosas, sostienen desde la entidad, que invita a participar de la campaña de recolección de firmas en la plataforma virtual change.

En la Argentina hay más de 45 millones de gallinas ponedoras, que producen unos 436 huevos por segundo. La gran mayoría de las aves se encuentra en pequeñas jaulas, a razón de entre 7 y 12 ejemplares, “donde no podrán caminar, moverse, estirar sus alas, ni realizar ninguno de los hábitos naturales de la especie. Investigaciones científicas demuestran que los animales pasan una vida de estrés, dolor, deformaciones óseas y falta de desarrollo de la musculatura”, indicaron desde la asociación, que apuesta al consumo sustentable, en un país donde se consumen más de 300 huevos per cápita al año.

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