Gabriel Katopodis: “Al peronismo le falta cultura de coalición política”

Jaime Rosemberg
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Gabriel Katopodis
Rodrigo Néspolo

La foto en blanco y negro de Juan Perón junto al padre Carlos Mugica, allá por mediados de la década del setenta, aparece solitaria en el despacho que Gabriel Katopodis ocupa en el Ministerio de Obras Públicas, con vista a la Casa Rosada. Afecto a los símbolos de la liturgia peronista clásica, el ministro se pone en la piel de escudero incondicional de la gestión del presidente Alberto Fernández, a la que define como “un Gobierno que no para y que está cerca de la gente”. Durante su entrevista con La Nación, Katopodis criticará una y otra vez a la gestión Cambiemos, que “lastimó a los argentinos”, y elogiará sin dudar el sistema de vacunación contra el coronavirus y las negociaciones con el FMI, mientras pone paños fríos a las obvias tensiones internas que sacuden al espacio. “No tenemos una cultura de coalición en el peronismo, es una práctica que nos va a llevar tiempo”, reconoce, cuando la charla gira en torno del rápido ascenso de Máximo Kirchner al control del PJ bonaerense. Optimista, afirma que el combo “vacunación y obra pública” le dará el triunfo al Frente de Todos en las elecciones, porque “la gente va a valorar que hay un Estado que lo protege”.

Gabriel Katopodis
Rodrigo Néspolo


Gabriel Katopodis (Rodrigo Néspolo/)

-Quienes defienden la gestión últimamente son siempre los mismos. Y son pocos…

-(…) No, me parece que hay ministros que tienen más experiencia, quienes hemos tenido cargos tenemos más gimnasia para los medios. De todos modos, si hay una marca de este gobierno que expresa el Presidente es la capacidad de laburo, un gobierno que no para, que está encima de los temas y tiene cercanía sobre todo cuando hay cuestiones complejas, sea el terremoto en San Juan o los incendios en Chubut. Se pone el cuerpo y se acompaña.

-¿ Cree que esa es la percepción mayoritaria?

-No subestimamos ni los problemas del país ni las preocupaciones de la gente, tenemos en claro lo cansada y golpeada que está en el contexto de esta pandemia, pero se valora un Gobierno que tiene como prioridad cuidarlos, un Estado presente.

-Pico de casos, probabilidad de nuevas restricciones. ¿Soporta la gente volver a encerrarse?

-El Gobierno va a ir tomando medidas escalonadas, progresivas, acordadas con los gobernadores, respondiendo territorialmente a esta segunda ola. Esta etapa nos encuentra mejor preparados, con más experiencia y capacidad de tomar medidas más selectivas, y un sistema de salud mucho más fuerte, no se frenó la inversión un solo día entre la primera ola y hoy. A los 12 hospitales modulares que construimos le sumamos 19 centros sanitarios terminados que se están equipando en ciudades importantes, hospitales carcelarios, 60 obras que nos permitieron duplicar las camas en la provincia de Buenos Aires. Lo que viene nos exige más acuerdos , como el que el Presidente construyó con los gobernadores, y consolidar esta inversión en el sistema de salud.

-Las vacunas no llegaron como se prometió, y tenemos pico de casos. ¿Qué falló?

-Somos uno de los pocos países que tiene un plan de vacunación con entre 5 y 7 millones de vacunas, se priorizó a la población en situación de riesgo, con claro sentido federal. Mientras la oposición hablaba de envenenamiento el Presidente construía acuerdos en todos los frentes para tener estas vacunas, mientras hablaban de infectadura construimos hospitales . Nuestra prioridad es cuidar la salud, y la oposición parece no leer los diarios locales, que dan cuenta de cómo se está vacunando, ni los del Exterior, que cuenta que el mundo está en problemas y no está produciendo la cantidad de vacunas que se necesita. Nos jugamos buena parte de nuestro destino en la responsabilidad individual y colectiva para el camino que tenemos que recorrer.

-Habla de diálogo, pero la ciudad recibió podas en la coparticipación.

-Ahí está claro que resolvimos quitarle a la ciudad lo que no le correspondía, y redistribuir de una manera más justa y progresiva lo que injustamente se le había asignado. La grieta para nosotros se resuelve administrando obra pública con los 24 gobernadores, actuando con absoluta transparencia y garantizando infraestructura de manera equitativa.

-Pero ud. dijo que la ciudad había recibido demasiado y que hoy había que apuntar a Tucumán o Formosa…

-La distribución es equitativa.

-Pero la ciudad no recibe nada…

-No! en un contexto en el que cayó un 60 por ciento la inversión, la ciudad recibía un 2900 por ciento más. Estamos redistribuyendo recursos.

- Se conoció la medición de pobreza. ¿ Alcanza la obra pública cuando la inflación va generando más pobres?

-Hay que garantizar una inversión sostenida en infraestructura social básica para paliar esos datos de pobreza. Esto también tiene que ver con la discusión sobre cómo se distribuyen recursos, cómo se negocia con los bonistas y el FMI, cual es el mejor acuerdo para los argentinos, una pregunta que Macri no se hizo, cómo hacemos que haya menos para intereses de la deuda y más para cloacas, pavimento, vivienda.

El presidente Alberto Fernández encabezó este mediodía desde la residencia de Olivos el acto de puesta en marcha de las primeras 30 obras públicas de 2021
Presidencia


El presidente Alberto Fernández junto a Katopodis, durante el acto de puesta en marcha de las primeras 30 obras públicas de 2021 (Presidencia/)

-Martín Guzmán habla de una macroeconomía sana mientras el Presidente y su vice dicen que no hay un peso para los acreedores…

-(interrumpe) No no, todos dicen lo mismo, están parados en el mismo lugar. Vamos a subordinar la negociación de la deuda a los intereses de los argentinos.

-¿Sería un poco vivir con lo nuestro, volver a cerrar la Argentina, entonces?

-No, el Gobierno actúa con mucho pragmatismo. Hay prioridades, y somos serios en las negociaciones, pero no vamos a firmar un papel en blanco ni a negociar solamente según las exigencias que nos impongan. Además, no sabemos dónde están los 44 mil millones que le prestó el FMI al país, o los 90 mil de deuda, no están en rutas, obras, puentes, escuelas.

-Macri dice que fue para pagar deuda de los gobiernos anteriores…

-Claramente no es así, nos hicieron creer que el problema era que prendíamos mucho la luz y el aire acondicionado cuando se fugaron de la Argentina una enorme cantidad de divisas. Crisis que dejó a los ricos en mejores posiciones, y al conjunto de los argentinos en mayor pobreza.

-Hay un discurso mucho más duro contra la oposición en los últimos meses ¿Cristinización?

-Algunos sectores quieren que gobernemos de otra manera, que quieren imponer prioridades, valores que no son los nuestros. Gobierna el FDT, una coalición cuyo principal activo es la diversidad, matices que nos permitieron ganar la elección y gobernar. Estamos haciendo lo que prometimos, con miles de dificultades y muchísimos errores, pero con un rumbo que no va a cambiar. Las obras que hacemos cambian vidas, y dónde había publicidades y promesas hoy llegan la obra pública y el trabajo. Duplicamos la inversión, con más de mil obras en todo el país, luego de recibir un ministerio con 200 obras paralizadas, 35 mil millones de deuda y una bomba de tiempo que se llamaba PPP.

-O sea que no hay cristinización…

-Es una coalición de dos dirigentes con personalidades muy fuertes, Alberto y Cristina, que exponen sus ideas públicamente y de cara a la sociedad. No tenemos puestas en escena, no somos como el macrismo que producía situaciones con spots publicitarios, cuidando las palabras. La nuestra es una fuerza intensa, eso nos genera desafíos, pero de acá salimos más convencidos, más unidos en el proyecto de país y qué gobierno necesita la Argentina.

-¿Qué le parece Máximo Kirchner como presidente del PJ?

-(baja la voz) Hoy la expresión de esta coalición diversa y plural está muy bien representada por Alberto al frente del peronismo nacional y Máximo al frente del peronismo en la provincia. Pero tenemos que explicar todos los días el por qué de la unidad. Cuando las diferencias se pusieron por delante y el peronismo fue dividido le fue mal a la gente , con un gobierno que los lastimó, imparable en cargar de angustia la vida cotidiana de los argentinos. Hay una cultura política de coalición que no existe en la Argentina ni en la historia del peronismo, es una práctica que nos va a llevar tiempo, un recorrido que tenemos que ir haciendo.

-¿ Se postergan las PASO?

-Hay una preocupación de buena parte de los gobernadores y de distintos dirigentes de enfrentar un cronograma electoral y al mismo tiempo el aumento de casos con el plan de vacunación. Hay un Presidente que escucha, y cualquier decisión se va a tomar en conjunto con la oposición.

-Martín Soria llegó con una renovada embestida sobre la Justicia…

-No, la decisión de Alberto es sacar a la política del sistema judicial, y tomar medidas que le devuelvan a ese poder la credibilidad y la confianza que hoy no tiene.

-Hay roces con La Corte, con el Consejo, con Comodoro Py…

-No importa si lo genera, el objetivo es del Gobierno y expresa la preocupación y los intereses de buena parte de la ciudadanía. Va a ser un proceso de mejora de calidad institucional.

-¿ Hay chance de consensos en este contexto?

-Vemos una oposición preocupada por llenar la cabeza de angustia de la gente, por crear un ambiente de enojo. No vamos a ceder a ningún tironeo, vamos a seguir hablando cada vez más claro y fuerte en medio de tanto ruido, en base a dos prioridades: cuidar la salud de los argentinos y el empleo. La gente va a valorar un Estado presente, que responde al esfuerzo que hizo la sociedad y garantiza derechos.

-¿La oposición es toda la misma o hay matices?

- Cuando votan en el Congreso, o militan en las redes, cuando convocan a las marchas, son lo mismo. No alcanza con ganarles una vez, hay que volver a ganarles para profundizar las transformaciones que necesitamos hacer para consolidar este proceso.

-¿Alguna idea de candidatos?

-Axel y Alberto van a ser los candidatos. Nuestra campaña va a ser la gestión, Axel está conduciendo una provincia que recibió patas para arriba. No vamos a buscar que nos premien, sino el apoyo para salir más rápido de la crisis.