G7 acuerda poner un tope de precio al petróleo ruso

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BERLÍN (AP) — Los ministros de Finanzas de las potencias industriales congregadas en el Grupo de los Siete acordaron el viernes poner en marcha un sistema destinado a limitar los ingresos de Rusia por la venta de petróleo, una idea que los mandatarios de esas naciones prometieronestudiar en su cumbre de junio.

El objetivo es reducir los ingresos de Rusia y, con ello, la capacidad para financiar su guerra en Ucrania, al tiempo que se limita el impacto de la guerra en los precios globales de los energéticos, cuya subida ha alimentado las tasas de inflación en todo el mundo.

En una declaración publicada por Alemania, que preside el G7 este año, los ministros dijeron haber confirmado su “intención política conjunta de finalizar y aplicar una prohibición completa de los servicios que permiten el transporte marítimo de petróleo crudo y productos petrolíferos de origen ruso a nivel mundial”.

La prestación de esos servicios “sólo se permitiría si el petróleo y los productos petrolíferos se adquieren a un precio (’tope de precio´) determinado por la amplia coalición de países que se han adherido al tope de precios y lo aplican”, añadieron.

La declaración no dio ninguna cifra de un posible límite de precios y tampoco especificó cuándo pretende el G7 finalizar el plan. “Invitamos a todos los países a hacer aportaciones al diseño del tope de precios y a la aplicación de esta importante medida”, agregó. Pidió una “amplia coalición para maximizar la eficacia”.

Durante su cumbre en junio en Alemania, los líderes del G7 —Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Italia y Japón— acordaron estudiar la viabilidad de medidas para prohibir las importaciones de petróleo ruso por encima de un precio determinado.

El tope de precios —impulsado por el presidente de Estados Unidos, Joe Biden— podría funcionar porque los proveedores de servicios se encuentran en su mayoría en la Unión Europea o Reino Unido y, por tanto, están al alcance de las sanciones. Sin embargo, para que sea eficaz, tendría que implicar al mayor número posible de países importadores, en particular a India, donde las refinerías han estado comprando el petróleo ruso barato rechazado por los comerciantes occidentales.