El G-7 se concentra en cómo impulsar la recuperación mundial tras la pandemia

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La foto de familia de los líderes del G-7 en Carbis Bay, Cornwall
LUDOVIC MARIN

PARÍS.– El primer ministro británico, Boris Johnson, inauguró este viernes la cumbre del G7 que se realiza hasta el domingo en el idílico marco de Carbis Bay en la ciudad de Cornualles, en el sudoeste de Gran Bretaña. Principales temas de la agenda que ocupará a los líderes de los siete países más poderosos del mundo: vacunas y clima.

“Es una reunión realmente importante porque debemos asegurarnos de que aprenderemos todas las lecciones de la pandemia y no volveremos a cometer ciertos errores”, dijo Johnson, congratulándose de lo que consideró “una ocasión extraordinaria” para las grandes potencias de “reconstruir mejor”.

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Para el premier, esa reconstrucción debe crear un mundo “más verde, más justo, más igualitario y más neutro en cuestiones de género”.

La cumbre entre las siete potencias más importantes del planeta debe dar respuesta a varias crisis globales. Antes que nada, cómo implementar el acceso a las vacunas contra el Covid-19, pero también cómo frenar la emergencia climática.

Los líderes del G-7 junto a los representantes de la UE, durante una sesión de la cumbre
Kevin Lamarque


Los líderes del G-7 junto a los representantes de la UE, durante una sesión de la cumbre (Kevin Lamarque/)

En su primer viaje a Europa y participando por primera vez en una cumbre del G7 como presidente de Estados Unidos, Joe Biden se adelantó a la apertura oficial anotando en un tuit por la mañana: “Estoy impaciente por reforzar nuestro compromiso con el multilateralismo y trabajar con nuestros aliados y socios para construir una economía global más justa e inclusiva”, escribió.

“¡Manos a la obra!”, concluyó.

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Por la tarde, la Casa Blanca publicó un comunicado con los objetivos de la administración Biden para tratar la emergencia sanitaria, que incluye un vasto programa para prevenir futuras pandemias y promover la salud pública en el planeta. Entre las propuestas de financiación para ese programa, el texto dice que Estados Unidos “apoya con fuerza el objetivo de reciclar los Derechos Especiales de Giro (DEG) para destinarlos a necesidades sanitarias”. Un pasaje que seguramente interesará a las autoridades económicas argentinas.

Esta es la primera cumbre del G7 que reúne a los líderes en forma personal desde que comenzó la pandemia de Covid-19. También será la última para la canciller alemana Angela Merkel, que dejará el poder en 2021 tras 16 años de ejercicio.

Los dirigentes de Alemania, Francia, Italia, Reino Unido, Canadá, Japón y Estados Unidos deberán ponerse de acuerdo para proveer “al menos mil millones de dosis” de vacunas y aumentar las capacidades de producción, con el objetivo de “poner fin a la pandemia en 2022”, según el gobierno británico.

“Nadie estará protegido mientras todo el mundo no esté protegido”, declaró este viernes Boris Johnson.

En vísperas de la cumbre, Estados Unidos anunció una donación de 500 millones de dosis, que serán distribuidos a través del mecanismo Covax, piloteado por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Gran Bretaña sumará otros 100 millones, Francia y Alemania 30 millones cada uno, mientras la Unión Europea ha prometido otros 100 millones.

Una cifra insuficiente, según las ONG, que piden al G7 aprobar la suspensión de las patentes para permitir una vacunación masiva. Washington y París están de acuerdo, Alemania se opone firmemente.

“Al ritmo actual, serán necesarios 57 años a los países de escasos recursos para alcanzar el mismo nivel de protección que ya tienen los siete países del G7. Es moralmente inaceptable, pero también contraproducente, teniendo en cuenta el riesgo planteado por las mutaciones del coronavirus”, declaran los responsables de Oxfam.

El presidente francés, Emmanuel Macron, llamó a los laboratorios farmacéuticos a donar el 10% de sus dosis vendidas y expresó el deseo de que el G7 se fije la meta de vacunar al 60% de los africanos antes de marzo de 2022.

Varias personas fueron detenidas este viernes y más de 500 militantes manifestaron en las inmediaciones de Carbis Bay, protegida por un impresionante dispositivo. Las autoridades británicas sumaron 5000 policías suplementarios a otros 1500 de la región de Devon y Cornualles.

La emergencia climática también está en el programa de la cumbre, que se pretende neutra en carbono, y se realiza poco antes de la gran conferencia de la ONU sobre el Clima (COP26), prevista para noviembre en Escocia. Boris Johnson ambiciona un “Plan Marshall” para que los países en desarrollo “descarbonicen” sus energías, a imagen y semejanza de la financiación masiva estadounidense para Europa después de la Segunda Guerra Mundial.

Antes de la apertura de la cumbre, Johnson y Biden manifestaron su voluntad de hacer frente común a la cuestión climática aprobando una “Carta del Atlántico”, que insiste también en la necesidad de defenderse conjuntamente de los ciberataques.

Visiblemente decidido a restablecer su deteriorada imagen después de haber hecho alarde de su cercanía con el entonces presidente Donald Trump, el primer ministro británico calificó la relación entre Estados Unidos y su país de “indestructible”, y su reunión bilateral con Biden de “un soplo de aire fresco”.

Tras la primera reunión oficial, los líderes del G7 compartieron su primera cena en Cornualles con la reina Isabel II y parte de su familia. Luciendo un primaveral vestido estampado con flores claras y visiblemente encantada con la presencia del nuevo presidente de Estados Unidos, la soberana llegó acompañada de su heredero, el príncipe Carlos, su esposa Camilla, y por su nieto, el duque de Cambridge y su esposa, Catherine.

Y como los líderes más poderosos del planeta no solo deben trabajar, sino que también tienen que comer, el chef Adam Handing incluyó en el menú de estos tres días la mayoría de los platos típicos de la región: lenguado de Dover, “cream teas”, suerte de colación que se parece como dos gotas de agua a un “english tea”, y platos mucho más originales a base de cordero y algas de las costas atlánticas.