"No hay funerales": La muerte en cuarentena no deja lugar para el duelo

Por Parisa Hafezi
FILE PHOTO: Cemetery workers and funeral agency workers in protective masks transport a coffin of a person who died from coronavirus disease (COVID-19), into a cemetery in Bergamo

Por Parisa Hafezi

19 mar (Reuters) - Abatido por el coronavirus a los 83 años, la larga vida de Alfredo Visioli terminó con una breve ceremonia en un cementerio cerca de Cremona, su ciudad natal en el norte de Italia.

"Lo enterraron así, sin funeral, sin sus seres queridos, con solo una bendición del sacerdote", dijo su nieta Marta Manfredi, que no pudo asistir. Como la mayor parte de Italia, la familia del anciano está confinada en casa.

"Cuando todo esto termine", promete, "le daremos un verdadero funeral".

En todas partes donde ha llegado el coronavirus, independientemente de las culturas y las religiones, los tradicionales rituales para honrar a los muertos y consolar a los afligidos han sido anulados total o parcialmente por miedo a la propagación del contagio.

El virus, que ha matado a casi 9.000 personas en todo el mundo, está reconfigurando muchos aspectos de la muerte, desde las cuestiones prácticas de la gestión de los cuerpos infectados hasta la atención de las necesidades espirituales y emocionales de los vivos.

En Irlanda, las autoridades sanitarias aconsejan a los trabajadores de las funerarias que pongan mascarillas en los cadáveres para eliminar incluso el mínimo riesgo de infección. En Italia, una empresa funeraria está usando enlaces de video en la web para permitir a las familias en cuarentena ver la bendición del sacerdote al difunto.

En Corea del Sur, el temor al virus ha causado tal disminución en el número de dolientes que las empresas funerarias están peleando por la supervivencia del negocio.

Hay poco tiempo para ceremonias en ciudades muy afectadas como Bérgamo, al noreste de Milán, donde las morgues están llenas y el crematorio funciona las veinticuatro horas del día, según Giacomo Angeloni, responsable municipal a cargo de los cementerios.

Bérgamo, donde viven unas 120.000 personas, ha estado lidiando con un número de muertos 5 o 6 veces superior al tiempos normales, dijo.

Italia ha registrado casi 3.000 muertes por COVID-19, el número más alto fuera de China, donde surgió el virus por primera vez. El ejército italiano envió 50 soldados y 15 camiones a Bérgamo el miércoles para llevar cuerpos a provincias menos abrumadas. [nL8N2BC318]

"La prohibición de las reuniones ha hecho añicos los rituales que nos ayudan en el duelo", dijo Andy Langford, el director de operaciones de Cruse Bereavement Care, una organización benéfica británica que proporciona cuidados y asesoramiento gratuitos a las personas en duelo.

"Los funerales permiten que una comunidad se reúna, exprese sus emociones, hable de esa persona y se despida formalmente", dijo.

"Cuando uno siente que no tiene control sobre el duelo y sobre cómo puede experimentar los últimos momentos con alguien, pudiese complicar la forma en que procesas el duelo y hacer que te sientas peor", dijo.

En Irán, como en el norte de Italia, los trabajadores de hospitales y funerarias están abrumados con la cantidad de cadáveres, ya que el virus se ha extendido por todo el país, según la televisión estatal iraní. La crisis ha dejado hasta ahora 1.284 muertos en el país y ha infectando a miles.

Las autoridades han contratado a nuevos empleados para cavar tumbas, dijo un gerente del cementerio Behesht-e Zahra de Teherán. "Trabajamos día y noche", dijo. "Nunca he visto una situación tan triste. No hay funerales".



(Información de Elisa Anzolin y Emilio Parodi en Milán; Angelo Amante en Roma; Parisa Hafezi en Dubai; David Stanway en Shanghai; Joan Faus en Barcelona; Hayoung Choi en Seúl, Padraic Halpin en Dublín; Emma Farge en Zúrich; Kate Kelland en Londres y Dan Williams en Jerusalén; Información adicional de Andrew RC Marshall; editado por Sara Ledwith y Jason Szep, traducido por Michael Susin)