Cómo funciona el "toque de queda" que se decretó en Chile tras los disturbios

LA NACION

Luego de los disturbios suscitados a raíz de un decreto que aumentó el precio del transporte subterráneo en Chile, el presidente Sebastián Piñera habilitó la intervención militar en varias regiones del país. El Jefe de Defensa Nacional, General Javier Iturriaga, decretó el toque de queda para las regiones más conflictivas.

"Las constantes intenciones de afectar la tranquilidad, estabilidad y seguridad ciudadana, han llevado a la JDN a decretar la medida especial de Toque de Queda en las provincias de Santiago y Chacabuco y las comunas de San Bernardo y Puente Alto", rezó el comunicado emitido por la Jefatura de Defensa Nacional el sábado pasado por la tarde.

La medida empezó a regir ese mismo día a las 22 horas y hasta las 7 horas del 20 de octubre. La misma determinación se tomó para la noche siguiente en Santiago, y también se decretó el toque de queda en otras regiones en donde el conflicto siguió escalando.

La finalidad de esta medida es controlar la entrada y salida de personas de la zona declarada en estado de emergencia, y el tránsito en ella. Se hace en pos de minimizar disturbios en un área específica y velar por la seguridad de la ciudadanía en condiciones de guerra o conmoción interna.

La última vez que se decretó el toque de queda en Chile fue en 2010, luego del brutal terremoto que acabó con la vida de 525 personas. En aquella ocasión, el decreto llegó a durar hasta 18 horas, y afectó solo a la ciudad de Concepción.

En la ciudad de Santiago de Chile, sin embargo, la última vez había sido en 1986 durante la dictadura que se extendió hasta 1990, luego de un fallido atentado a Augusto Pinochet. En Argentina se vivió una situación similar tras el estallido social que sobrevino a la crisis económica del 2001.