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¿Funciona el dólar soja 4?: hay millones de toneladas operadas, pero bajo volumen liquidado

El rediseñado "Dólar Soja" ya cumplió sus nueve ruedas de vigencia y lleva ya negociadas más de dos millones de toneladas en el mercado doméstico. El precio de la oleaginosa vio incrementado su valor disponible y empresarios agropecuarios tomaron nota de diversas estrategias para incrementar aún más el valor del producto, haciendo que las ventas se dinamicen.

Sin embargo, todo ello se produce en un contexto de extrema incertidumbre, donde la pregunta que se escucha frecuentemente es "qué hacer con los pesos". Particularmente, es una exteriorización más de la caída en la demanda de dinero donde los pesos queman, no son útiles más que para convertirlos en otros activos/cosas, siempre y cuando no sea la moneda doméstica.

Como si fuera poco el cóctel, si bien las toneladas comercializadas se encuentran por encima de lo operado al mismo momento de tiempo en el Programa de Incentivo Exportador III ("Dólar Soja 3"), las liquidaciones de divisas no parecen aumentar, con un Banco Central que parte de las compras que realiza en el mercado oficial, las consigue gracias a mayor cepo y un porcentaje lo destina a intervenir en el mercado financiero.

Millones de toneladas comercializadas

En el mercado doméstico se han volcado un volumen comercializado que asemeja con la segunda edición del "Dólar Soja 2", aquel realizado sobre finales de noviembre-diciembre de 2022. Sin dudas que este tipo de devaluaciones segmentadas le ha permitido a la gestión actual obtener un respiro inmediato sobre la presión cambiaria y, consecuentemente, la brecha.

Por ahora el nivel de toneladas comercializado supera al Dólar Soja 3, y estimo liquidaciones en torno a los u$s1.500/2.000 millones. Aunque quedan toneladas de soja en el mercado doméstico, no se puede caer en la ingenuidad de pensar en que todo es comercializable/liquidable de un momento a otro.

 

Esta edición es novedosa en cuanto a su implementación ya que brinda la posibilidad de que el exportador cuente bajo su libre disponibilidad un 25% de lo declarado. Si contemplamos las 2,4 millones de toneladas comercializadas hasta el momento, esto significa en términos brutos u$s330 millones que los exportadores tendrán en sus arcas bajo la posibilidad de liquidarse al tipo de cambio, por ejemplo, contado con liquidación (CCL).

En parte, esto explica la baja suscitada en el CCL de las últimas dos semanas, y que además tuvo sus efectos sobre el dólar futuro, debido a una operatoria que se está dando frecuentemente en el mercado.

Liquidaciones aún sin volúmenes significativos

Lo llamativo es que, si bien el volumen comercializado no es para nada despreciable, aún las liquidaciones de dólares por parte de exportadores no han sufrido un aumento considerable.

Desde la devaluación hasta la implementación del "Dólar Soja", el promedio diario liquidado fue de u$s38 millones, mientras que desde que se ha implementado la normativa el promedio es de u$s67 millones. Si bien a priori parecería un aumento para nada despreciable, el monto liquidado durante la vigencia del "Dólar Maíz" (previo al nuevo "Dólar Soja") fue de u$s165 millones.

 

Esto hace que el Banco Central logre tímidas compras netas de divisas en el mercado oficial por dos razones, principalmente: a) ya un 25% de las divisas no se liquidarán por el mercado de cambios oficial, y b) por ahora las liquidaciones del 75% restante parecen no ser volcadas aún en las arcas del Banco Central.

Ello hace que el promedio de compras diarias del BCRA ascienda a u$s43 millones desde que comenzó el régimen actual, mientras que el promedio de compras diario durante la vigencia del "Dólar Maíz" fue de u$s80 millones (aun teniendo en cuenta las ventas pre-PASO).

La innovación como método de supervivencia

Si bien lo planteado anteriormente supone una fuerte incógnita al devenir cambiario del Banco Central, y que justamente, estos momentos son donde debería estar consolidando compras de mayor envergadura, no le impide al empresario agropecuario hacer uso de estrategias para incluso obtener un "diferencial del diferencial".

Se ha visto como paulatinamente, las estrategias de comercialización han mutado hasta convertirse en métodos complejos donde involucran, implícita o explícitamente, técnicas y operatorias que difícilmente se tengan tan a flor de piel en otros lugares, tales como dólar futuro, descuento de cheques, o bien coberturas vía dólar linked.

Esto hizo que la versatilidad con la que se deba mover el empresario agropecuario haya aumentado de manera considerable, aunque no menos perjudicial para la actividad, al tener que enfocar tiempo y esfuerzo en medio de una vorágine sin precedentes, que sin dudas atenta contra el objetivo principal: producir alimentos para el mundo.

Mis felicidades a quienes operan en base a operatorias complejas o no tan masivas en el sector, pero a no confundir, dichas estrategias que permiten obtener cierto diferencial que mejora el margen, existen por los descalabros macro y que se lo cobran por "otro lado".

No lo perdamos de vista, nada es gratis.