Se fugó de Malasia uno de los jóvenes chilenos que se salvó de la horca

LA NACION

Felipe Osiadacz, el joven chileno que junto a un compatriota había estado a punto de ser condenado acusado de homicidio en Malasia, se escapó de aquel país la semana pasada y ya se encuentra nuevamente en Chile.

La situación de Osiadacz es compleja ya que, por un lado, se encontraba todavía en proceso en el país asiático del que tenía prohibido salir y a su vez, la cancillería chilena declaró que el joven "tiene derecho a ingresar a su país".

La información del ingreso del joven a Chile la dio a conocer la Cancillería de dicho país, mediante un comunicado en el que señaló: "El Ministerio de Relaciones Exteriores confirma el ingreso hoy a Chile del señor Felipe Osiadacz Sanhueza, quien estaba siendo procesado en el Reino de Malasia, a través del Aeropuerto Internacional Arturo Merino Benítez".

Cabe recordar que Osiadacz junto a su compañero de viaje y compatriota Fernando Candia fueron acusados de homicidio en agosto de 2017 tras un confuso episodio en la puerta del hotel donde se hospedaban en Kuala Lumpur, capital de Malasia, donde ambos vacacionaban. Los dos jóvenes fueron apresados porque supuestamente habían provocado la muerte de un ciudadano malayo.

En principio se dijo que podrían ser condenados a pena de muerte por horca, pero luego fueron convencidos que, de declararse culpables de homicidio culposo, iban a ser condenados a dos años de cárcel.

Ambos jóvenes estuvieron recluidos en un penal de Kuala Lumpor por casi 16 meses, del que salieron el pasado 5 de diciembre por buena conducta, pero se encontraban bajo libertad condicionada hasta que terminara el proceso en su contra.

La fuga

Aparentemente, Osiadacz habría aprovechado una brecha legal para poder abandonar Malasia. Tanto él como su compañero Candia habían renovado el pasaporte chileno en diciembre de 2018, porque la Cancillería de su país se lo había solicitado, ya que lo tenían ambos vencidos.

Como Osiadacz había ingresado a Malasia con su pasaporte español, aprovechó para utilizar su pasaporte de Chile para escapar del país en el que había estado detenido y en el que aún continuaba bajo proceso, según consigna el medio trasandino La Tercera.

Aunque la familia y Cancillería mantienen los detalles de la fuga bajo absoluta reserva, se cree que el joven escapó hacia Indonesia o Singapur, y desde allí tomó un vuelo hacia Bélgica. Desde ese país habría tomado el vuelo de Iberia que lo despositó en Santiago el viernes pasado a las 7 de la mañana.

Si bien la Cancillería Chiena reconoció en su comunicado que mantenía un "absoluto respeto por las decisiones adoptadas por los tribunales de justicia de Malasia", también aclaró que "el señor Osiadacz es ciudadano chileno y, por ende, la Constitución y el derecho internacional reconocen su derecho a ingresar a su país, considerando que al momento de su ingreso no existía orden de detención pendiente en Chile ni tampoco de carácter internacional".