Fuerzas libias detienen un barco con tripulación turca

RAMI MUSA

BENGHAZI, Libia (AP) — Fuerzas libias con sede en Benghazi anunciaron la detención de un barco con tripulantes turcos, en un aumento de las tensiones en el Mediterráneo por un disputado acuerdo sobre fronteras marítimas.

Un barco con bandera de Granada en el que viajaban varios tripulantes turcos fue obligado a recalar en un puerto libio para su inspección, indicó en un comunicado el sábado por la noche el autodenominado Ejército Nacional Libio. No estaba claro si el barco había sido efectivamente capturado.

Libia está dividida entre gobiernos rivales. Uno tiene su base en la ciudad oriental de Benghazi, mientras que un débil gobierno con respaldo de Naciones Unidas retiene la capital, Trípoli, y parte del territorio occidental. Ambos están respaldados por varias milicias y gobiernos extranjeros.

El llamado Ejército Nacional Libio (LNA, por sus siglas en inglés), dirigido por el comandante Khalifa Hifter, lleva desde abril intentando tomar la capital.

La nueva ofensiva del LNA sobre la capital amenaza con sumir a Libia en otra oleada de violencia similar al conflicto de 2011 en el que el veterano dictador Moamar Gadafi fue derrocado y asesinado.

Turquía firmó un acuerdo marítimo el mes pasado con el gobierno en Trípoli que provocó indignación y preocupación a nivel internacional entre algunos países mediterráneos. El acuerdo da acceso a Turquía a una disputada zona económica exclusiva en el Mediterráneo oriental.

El Parlamento turco aprobó también un acuerdo de seguridad con el gobierno de Trípoli el sábado que avivó el descontento del gobierno con sede en Benghazi. Ese pacto permite a Turquía proporcionar formación y equipamiento militar a petición de Trípoli.

Los acuerdos desencadenaron un revuelo diplomático. El Departamento de Estado de Estados Unidos se pronunció el sábado por la noche, expresando su “preocupación” por la petición del gobierno de Trípoli de apoyo militar turco y por la “amenaza del LNA de utilizar mercenarios y activos aéreos extranjeros” en su ofensiva sobre la capital.

En su comunicado, Estados Unidos advirtió que “una intervención militar externa amenaza las perspectivas de resolver el conflicto” e instó a todas las partes a evitar más escaladas.

En respuesta a ese comunicado, el ministro de Exteriores del gobierno en Trípoli recalcó que el gobierno con respaldo de Naciones Unidas es “el representan legítimo y único” de Libia. Mohamed Sayala pidió una “posición clara y abierta” de Washignton contra los avances de Hifter sobre Trípoli.

Los acuerdos con Ankara son “una provocación” para los países árabes y europeos vecinos, afirmó a The Associated Press un destacado parlamentario de la cámara en Benghazi.

“Esto prolongará el conflicto y amenaza con que países norteafricanos (...) siembren el caos en la región”, afirmó Talal Al-Mihoub, presidente del comité de Defensa y Seguridad Nacional en el parlamento.

El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, ha dicho que el acuerdo de seguridad otorga a su país el derecho a enviar tropas a Libia para ayudar al gobierno en Trípoli a hacer frente al LNA, que supuestamente tiene respaldo de milicias rusas.

Al-Mihoub negó las acusaciones de que el LNA haya recibido apoyo militar ruso.

“Rechazamos la intervención militar extranjera y cualquier combatiente sobre el terreno”, afirmó.

Autoridades libias y estadounidenses han acusado a Rusia de desplegar combatientes a través de un contratista privado de seguridad, el Wagner Group, en importantes zonas disputadas de Libia en el último mes. Moscú ha negado de forma reiterada cualquier intervención en los combates en Libia.

El LNA de Hifter y el gobierno oriental cuentan con apoyo de Francia, Rusia, Jordania, Emiratos Árabes Unidos y otros países árabes importantes. El gobierno con sede en Trípoli tiene respaldo de Italia, Turquía y Qatar.