Trump reconocerá a Jerusalén como capital de Israel

Por MATTHEW LEE y JOSEF FEDERMAN
Varios palestinos queman un afiche con la imagen del presidente estadounidense Donald Trump y la bandera israelí durante una protesta en Belén, Cisjordania, el martes 6 de diciembre de 2017. Trump anunció el martes que Estados Unidos reconocerá a Jerusalén como la capital israelí. (AP Foto/Mahmoud Illean)

WASHINGTON (AP) — El presidente Donald Trump reconocerá el miércoles a Jerusalén como la capital de Israel a pesar de la intensa oposición árabe, musulmana y europea a una medida que trastocaría décadas de políticas estadounidenses y podría generar protestas violentas.

El mandatario le ordenará al Departamento de Estado que inicie el proceso para trasladar la embajada estadounidense de Tel Aviv a la ciudad santa, informaron funcionarios estadounidenses el martes. Sin embargo, no está claro cuándo podría llevar a cabo la medida físicamente, lo cual es requerido por la ley de Estados Unidos pero que no se ha aplicado por cuestiones de seguridad nacional durante más de dos décadas.

Los funcionarios señalaron que primero será necesario concluir numerosos detalles logísticos y de seguridad, así como la determinación del lugar y de la construcción. Debido a esas cuestiones, es probable que la embajada no sea trasladada al menos durante tres o cuatro años, siempre y cuando no haya cambios futuros en las políticas estadounidenses.

Con ese fin, los funcionarios indicaron que Trump firmará una exención con el fin de demorar el traslado de la embajada, algo que la ley estadounidense requiere hacer cada seis meses. Seguirá firmando dicho documento hasta que se hayan completado los preparativos para el cambio en la sede diplomática.

Indicaron que el reconocimiento de Jerusalén como la capital israelí será la confirmación de “una realidad histórica y actual” y no un mensaje político, y señalaron que las fronteras físicas y políticas de la ciudad no sufrirán modificaciones. Resaltaron que la mayoría de las agencias del gobierno de Israel, así como su parlamento, se ubican en Jerusalén y no en Tel Aviv, donde Estados Unidos y otros países tienen sus embajadas.

Los funcionarios hablaron bajo condición de anonimato debido a que no estaban autorizados a declarar públicamente del tema antes del anuncio de Trump. Sus comentarios son similares a los de otros funcionarios que declararon sobre la misma cuestión en la última semana.

Declarar a Jerusalén como la capital de Israel es una ofensiva retórica que podría tener consecuencias peligrosas. Estados Unidos nunca ha respaldado la afirmación de soberanía del Estado judío sobre ninguna parte de esa ciudad, y ha insistido en que su estatus sea determinado con base en negociaciones entre los israelíes y los palestinos.

Cualquier estadounidense sobre el estatus de Jerusalén antes de que se forje un acuerdo de paz “dañaría el proceso de negociación e intensificaría las tensiones en la región”, dijo el rey saudí Salman a Trump el martes, de acuerdo con una transcripción de su conversación telefónica difundida por Arabia Saudí.

Declarar a Jerusalén la capital de Israel “constituiría una provocación flagrante para todos los musulmanes del mundo”, dijo el monarca.