Fuerte duelo de acusaciones en el Senado por la intervención de la Justicia de Jujuy

Gustavo Ybarra

La vicepresidenta tuvo en la sesión un rol activo, obligando a la oposición a ceñirse al reglamento de la Cámara alta.

El conflicto político por el proyecto de intervención federal de la justicia de Jujuy se instaló en el recinto del Senado, que se convirtió en escenario de un áspero debate entre peronistas y radicales. Ambas bancadas se lanzaron acusaciones cruzadas, a través del recurso de las cuestiones de privilegio, en la sesión en que se aprobó la ley que fija un recorte a las jubilaciones de jueces y diplomáticos.

Hasta Cristina Kirchner, quien presidió la sesión,se tomó el trabajo de intervenir en el momento más tenso del debate, negándole a la senadora Silvia Giacoppo (UCR-Jujuy) la posibilidad de plantear una cuestión de privilegio, al considerar que estaba usando el recurso para responder las palabras de otra legisladora.

Fiel a su costumbre, la vicepresidenta no pudo evitar hacer mohines cuando el que pidió una cuestión de privilegio fue el jefe del interbloque de Juntos por el Cambio, Luis Naidenoff (UCR-Formosa). "Yo sé que los gestos a veces valen mucho más que unas palabras", la desafió el senador formoseño.

El duelo comenzó con la queja de Mario Fiad (UCR-Jujuy) contra la presidenta de la comisión de Asuntos Constitucionales, María de los Ángeles Sacnun (Santa Fe), por haberle impedido a él y a la senadora Giacoppo expresarse con libertad en la reunión de comisión del último martes, donde se discutió el polémico proyecto

El kirchenrista Oscar Parrilli (Neuquén) tomó el guante y, con una cuestión de privilegio contra el gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, lo criticó por haberlo acusado a él y a Cristina Kirchner de estar detrás del proyecto de intervención de la justicia jujeña, con la intención de lograr la liberación de Milagro Sala, quien cumple prisión domiciliaria.

No puedo dejar pasar que digan que acá vienen diputados a apretar y a torcer la decisión de senadoresLuis Naidenoff (UCR)

"Ofende al senador [Guillermo] Snopek, porque tiene la suficiente honestidad intelectual para llevar adelante proyectos de su provincia", afirmó Parrill.

Después se sumó la vicepresidenta del bloque del Frente de Todos, la hiperkichnerista Anabel Fernández Sagasti (Mendoza), quien denunció haberse sentido amenazada por la masiva concurrencia de dirigentes radicales, en alusión a los diputados Mario Negri y Alfredo Cornejo, en la reunión de Asuntos Constitucionales.

"No puedo dejar pasar que digan que acá vienen diputados a apretar y a torcer la decisión de senadores", la cruzó Naidenoff.

En su intervención, Parilli cometió un terrible fallido. "A confesión de parte, Milagro Sala., relevo de prueba", dijo, provocando las carcajadas de los senadores de la oposición.