Fuerte apuesta de Massa: cuál es la estrategia de Unión por la Patria para seducir el voto radical

"Hablo con dirigentes radicales, lo hice toda la vida. Esa virtud que en algún momento muchos criticaron como un defecto es la que me va a permitir que dirigentes de otras fuerzas políticas y sociales sean parte de mi gobierno", admitió Sergio Massa, ministro de Economía y candidato presidencial de Unión por la Patria, en televisión. No es nuevo, en más de una oportunidad dejó en claro que de asumir el 10 de diciembre conformará un gobierno de unidad nacional con "los mejores de cada espacio".

Las declaraciones no son azarosas como tampoco la fuerza política a la que hace referencia: la Unión Cívica Radical fue de los espacios más críticos al interior de Juntos por el Cambio luego de que el expresidente Mauricio Macri y la titular del PRO, Patricia Bullrich, anunciaran -de manera unilateral- su apoyo al libertario Javier Milei. 

Desde ese entonces y luego de que Bullrich cosechara 6.267.152 votos en las generales, en el oficialismo coinciden en que hay que ir por los votos del radicalismo desencantado con "el autoritarismo" de Macri. 

Las declaraciones del presidente de la UCR, Gerardo Morales, y del senador Martín Lousteau a la cabeza de una conferencia de prensa en la que tomaron distancia de la postura de los referentes del PRO reafirmó sus intenciones.

"Todo lo que tenga que hacer para que no gane Milei, lo voy a hacer. Sería un riesgo para la democracia en la Argentina", prometió Morales, de turbulenta relación con el ala dura del PRO.

La apuesta de Unión por la Patria

Desde el entorno de Sergio Massa trabajan en redoblar los esfuerzos militantes para seducir votos opositores que se manifiestan en disconformidad con la postura de un sector del PRO.

En sintonía con la propuesta de "unidad nacional" que pregona Massa, un intendente oficialista de una localidad del interior de la provincia reveló que "la tarea por cumplir es buscar a los votantes radicales y charlar con todos para pensar un camino común". 

Massa dejó en claro que de asumir el 10 de diciembre conformará un gobierno de unidad nacional con
Massa dejó en claro que de asumir el 10 de diciembre conformará un gobierno de unidad nacional con

Massa dejó en claro que de asumir el 10 de diciembre conformará un gobierno de unidad nacional con "los mejores de cada espacio"

En concordancia, otra fuente considera que hay que "abrazar a los electores del radicalismo" que hoy ven con recelo la crisis abierta en Juntos por el Cambio. Mientras lo dicen, en los distritos donde el diálogo peronismo - UCR es aceitado se trabaja a contrarreloj para concretar el deseo común: "Evitar que Milei sea presidente".

Algunas aproximaciones entre las fuerzas

Los días posteriores a la dura derrota de Juntos por el Cambio -que en las filas de la UCR atribuyen al expresidente Macri- en el búnker de Unión por la Patria preferían "dar tiempo a los procesos" de cada espacio político por lo que se privaron de tomar contacto anticipado con dirigentes opositores.

A pesar de las declaraciones públicas, en el interior del país ya hay puentes tendidos de cooperación, e incluso, en la provincia de Buenos Aires, bastión clave para la recuperación de la performance de Massa, hay puntos de diálogo entre las direcciones locales así también con el gobierno provincial de Axel Kicillof.

Un caso particular es el del intendente de Puan, Facundo Castelli, quien rompió con la neutralidad del radicalismo y anunció que votará a Massa en la segunda vuelta.

A través de un extenso comunicado en el que sentó posición, especificó además que mantiene una "cordial relación y comunicación" con Kicillof. 

"Esta elección abre una posibilidad de ampliar aún más la cantidad de votos que venimos teniendo habitualmente porque se va a sumar electores independientes y del radicalismo", anticipó una alta fuente del PJ que logró articular con sectores de la UCR en su territorio y promete aumentar esa participación camino al balotaje.

Históricos dirigentes radicales consultados por este medio relativizaron las líneas de contacto con Unión por la Patria, y optaron por "guardar silencio" ante "el turbulento" escenario. 

Fotos de unidad 

El 40° aniversario del retorno de la Democracia permitió que se realizaran algunas actividades donde confluyeron referentes distritales tanto peronistas como radicales, a pesar de que la cúpula nacional de la UCR conovocara a un acto propio del espacio

El intendente de Ituzaingó, Alberto Descalzo, inauguró un busto en homenaje al ex presidente Raúl Alfonsín junto a Ricardo Sequeira, presidente local de la UCR y conquistó una valiosa foto de unidad.

Tal vez, uno de los episodios que más revuelo generó fue la participación del jefe comunal de Villa Gesell, Gustavo Barrera, al que se lo vio pronunciando un discurso en el Comité de la Unión Cívica Radical - Villa Gesell, invitado por el espacio anfitrión. 

Dicho gesto fue tomado con recelo y viralizado por la candidata del PRO en dicha localidad Clarisa Armando, acusando a sus socios de Juntos por el Cambio de acordar con el oficialismo. 

Desde la municipalidad de la ciudad costera aclararon a este medio que durante el acto no hubo alusión directa a la contienda electoral, aunque se hizo especial énfasis en la importancia de "sostener la democracia, sobre todo en tiempos como el actual en el que hay mucho en juego".

El apoyo a Massa del radicalismo K y el desmarque de la UCR

El ministro de Economía y aspirante presidencial recibió el apoyo de dirigentes radicales, que desde hace años integran Unión por la Patria, con quienes compartió una cena en ocasión del 40° aniversario de la recuperación de la democracia.

Junto a Leandro Santoro, Leopoldo y Cecilia Moreau, Sergio Omar Palazzo, entre los presentes, Massa llamó a construir "una nueva mayoría" camino al 19 de diciembre. 

 "Siga, siga el baile, al compás del tamboril, Sergio Massa Presidente, de la mano de Alfonsín", corearon los asistentes al acto. 

Ante la viralización de las imágenes, desde la cúpula de la UCR  tomaron distancia y reafirmaron su "neutralidad" de cara al balotaje. 

En un breve comunicado titulado "El radicalismo no tiene nada que ver con el kirchnerismo ni con la extrema derecha", los máximos dirigentes del centenario partido se desmarcaron del encuentro de un grupo de dirigentes del Gobierno.