FTC demanda a empresa por presuntamente vender datos que rastrean a personas en lugares privados

·2  min de lectura
En esta foto de archivo del 16 de setiembre de 2017 una persona usa un teléfono celular en Chicago. La FTC demandó a una compañía por presuntamente vender información sobre la ubicación de los consumidores recolectada mediante los datos que se almacenan en esos teléfonos.

La Comisión Federal de Comercio (FTC) demandó a una compañía por presuntamente vender información delicada sobre la ubicación de los consumidores, recolectada mediante los datos que se almacenan en los teléfonos celulares.

La FTC informó que presentó una acción legal contra Kochava Inc., un bróker de datos que, de acuerdo con esa agencia, vende cantidades masivas de datos precisos de ubicación recolectados de decenas de millones de de usuarios de celulares.

“Nuestro teléfono está recolectando información sobre nosotros constantemente, sobre lo que hacemos y dónde lo hacemos. Y, sin que muchos de nosotros lo sepamos gran parte se vende en un mercado turbio de intermediarios de datos y anunciantes”, alertó la agencia gubernamental.

Según la FTC, Kochava cobra un cargo mensual de suscripción para acceder a sus datos de ubicación, pero también ha ofrecido muestras gratis disponibles públicamente que se descargan con tan solo unos pasos y no tienen restricción de uso.

La empresa, según la FTC, no elimina ni oculta en sus fuentes de datos la información de ubicación que indica visitas a lugares que deben permanecer en el ámbito privado, incluyendo los vinculados a la atención médica, de culto, salud reproductiva, albergues para desamparados o víctimas de violencia doméstica y de rehabilitación de adicciones.

Como resultado, cualquier cliente de Kochava podría rastrear las visitas de los consumidores a este tipo de lugares.

De hecho, la FTC explica en su demanda que pudo identificar a través de los datos de Kochava el teléfono móvil de alguien que visitó una clínica de salud reproductiva para mujeres y luego pudo rastrear al mismo teléfono móvil hasta una residencia unifamiliar, lo que probablemente permite identificar a la dueña del celular.

La FTC dijo que la venta de estos datos, que puede representar una intrusión injustificada en los aspectos más privados de la vida de los consumidores, es una práctica comercial desleal y debe detenerse.