Freno a López Obrador: no alcanzó la mayoría calificada para hacer cambios radicales

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El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador
Marco Ugarte

CIUDAD DE MÉXICO.- El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, reconoció este lunes que en los comicios legislativos del fin de semana perdió la mayoría absoluta, pero aseguró que el partido gobernante Morena y sus aliados mantendrán la mayoría en la Cámara de Diputados, lo que garantiza la aprobación del presupuesto para los “más necesitados”.

El mandatario aseguró que el resultado significa ”tener garantizado el presupuesto suficiente para los más necesitados, para los pobres, tener garantizadas las pensiones para adultos mayores, para niños con discapacidad, garantizar presupuesto para 11 millones de familias pobres, para que la atención médica y medicamentos sean gratuitos, para que la educación siga siendo un derecho y nunca más se convierta en un privilegio como era antes”, dijo.

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Morena, habría obtenido entre 190 y 203 de las 500 bancas de la cámara baja, según proyecciones de la autoridad electoral, lo que le permitiría mantener con sus aliados una mayoría, pero insuficiente para emprender la deseada reforma constitucional que le permitiría concretar cambios radicales.

Sin embargo, podría alcanzar la mayoría absoluta con sus tres partidos aliados al sumar entre 265 y 298 escaños, de mantenerse la alianza.

Pero aun así, la coalición oficialista pierde la mayoría calificada de dos tercios de las bancas -necesaria para realizar reformas constitucionales-, que tiene actualmente con un total de 333 escaños.

Las elecciones dieron cuenta del desgaste del partido del presidente, que aún no ha llegado a la mitad de su mandato de seis años. La correlación de fuerzas pone límites a su margen de maniobra en el Congreso. Para impulsar su proyecto político sin trabas y poder aprobar reformas constitucionales, López Obrador y Morena, hubieran tenido que contar con el apoyo de al menos dos terceras partes de la Cámara baja. Ese es el resorte que necesita, por ejemplo, para desatascar su plan energético, que después del trámite parlamentario quedó paralizado por la justicia.

”Es una derrota de López Obrador, no abrumadora, pero sí lo debilita a él y a su proyecto porque requiere de reformas constitucionales”, dijo el politólogo e historiador José Antonio Crespo.

La mayoría calificada es clave en la cruzada antineoliberal del mandatario izquierdista, que pretende devolver al Estado el control del sector energético, a contracorriente de leyes que abrieron la puerta a los privados en 2014.

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La nueva Cámara Baja, que se elige cada tres años, entrará en funciones el 1 de septiembre. El Senado, también dominado por Morena, se renueva cada seis años.

El domingo fueron elegidas, además, 15 de 32 gobernaciones y más de 21.000 cargos locales. Morena habría conquistado al menos ocho gobernaciones, lo que representa un progreso pues actualmente dirige seis estados, según conteos rápidos.

Filas de votantes en el estado de Guerrero
PEDRO PARDO


Filas de votantes en el estado de Guerrero (PEDRO PARDO/)

Los comicios representaron un avance para la oposición. Los partidos Acción Nacional (PAN), Revolucionario Institucional (PRI) y de la Revolución Democrática, que se presentaron en alianza, totalizarán entre 181 y 213 escaños. En la actualidad suman 139.”Es un triunfo importante de la oposición porque pudo capitalizar el descontento, aunque la realidad es que votaron contra López Obrador, no por ellos”, apuntó Crespo.

Morena también perdió el control de varias alcaldías de Ciudad de México que siempre había controlado, según conteos oficiales preliminares. La izquierda gobierna la capital desde 1997, pero la alcaldía central no estaba en disputa.

Los capitalinos fueron sacudidos el 3 de mayo por un accidente en el subte que dejó 26 muertos. AMLO, acrónimo con el que es conocido el gobernante, tiene una popularidad superior al 60% que cimenta en vastos programas sociales, según encuestas. El mandatario fue elegido en 2018 para un período de seis años. Desde 1997, las parlamentarias han reducido o arrebatado las mayorías a los partidos gobernantes.

Violencia macabra

Las elecciones se celebraron tras los devastadores efectos de la pandemia y una escalada de violencia que dejó 91 políticos asesinados, 36 de ellos candidatos o precandidatos, según la consultora Etellekt. El domingo, desconocidos abandonaron dos cabezas y otros restos humanos en puestos de votación de Tijuana (noroeste, fronteriza con Estados Unidos), duramente golpeada por el narcotráfico, informó la Fiscalía.

La víspera, cinco indígenas que transportaban material electoral murieron en una emboscada en el estado de Chiapas (sur), reportaron las autoridades. Esa violencia se enmarca en el baño de sangre que sufre el país desde 2006, cuando el gobierno de la época lanzó un operativo militar antidrogas. Pese al miedo reinante en localidades de estados como Guerrero y Jalisco, la jornada, a la que estaban convocados 95 millones de electores, tuvo una participación de entre 51,7% y 52,5%, de acuerdo con el INE.

Voto polarizado

Aunque México es uno de los países más golpeados por el coronavirus, la perspectiva de un voto de castigo no era clara ante el retroceso de la epidemia, según encuestas. ”Desgraciadamente vino la pandemia. Sin ella, el ejercicio del gobierno habría sido mejor. No tengo queja, por eso estoy aquí”, declaró Tania Calderón, empleada de 37 años, antes de sufragar en Ciudad de México.

Por el contrario, Alejandra Bernal, estudiante de derecho de 22 años, expresó su disconformidad en las urnas. ”México tuvo oportunidad de tomar medidas previas y no se hizo. Pero esta responsabilidad es de gobernantes y ciudadanos. Mi voto fue para la derecha”, afirmó la joven. El país, de 126 millones de habitantes, acumula casi 229.000 muertes por Covid-19 -cuarto en el mundo en números absolutos- y su tasa de mortalidad es la vigésimoprimera por 100.000 habitantes.