Está frenada la exportación de productos del agro por el puerto de Buenos Aires

Mariana Reinke
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Desde hace más de 15 días trabajadores portuarios bloquean de manera intermitente las terminales 4 y 5 del Puerto de Buenos Aires no permitiendo que entren camiones con mercadería
Desde hace más de 15 días trabajadores portuarios bloquean de manera intermitente las terminales 4 y 5 del Puerto de Buenos Aires no permitiendo que entren camiones con mercadería

Las exportaciones de pollo, frutas y carne vacuna están frenadas debido a bloqueos intermitentes desde hace unos 15 días en las terminales 4 y 5 del Puerto de Buenos Aires por parte de trabajadores portuarios que no permiten que entren camiones con mercadería para despachar ni que se puedan retirar contenedores.

Ahora, en el caso del sector avícola, en total son 34 contenedores de empresas avícolas exportadoras que están demorados desde el jueves pasado, algunos cargados “sin autonomía en los equipos para refrigerar”.

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En diálogo con LA NACION, Roberto Domenech, presidente del Centro de Empresas Procesadoras Avícolas (CEPA), señaló que el conflicto gremial portuario se generó por el vencimiento de la concesión de la Terminal 5, pero también está trabada la actividad en la Terminal 4.

“Parece que los empleados de dicha concesión finalizada pretenden que se les pague la doble indemnización y se los vuelva a reincorporar con el nuevo contrato, por eso bloquearon las terminales. No solo nosotros estamos complicados, también los exportadores de carne vacuna y de fruta. Con barcos que se contrataron dos meses previos al menos, llega el momento de cargar y tu carga no está, por lo que el barco se va sin tu mercadería y hay que esperar al próximo barco”, remarcó.

“Además de la cadena de frío que demandan, la mercadería está dentro del puerto sin poder bajarse y despacharse a los barcos; hay riesgo de perderse. Tampoco dejan sacar los camiones con los contenedores vacíos para cargar la producción que uno tiene en las cámaras. Tenemos secuestrados nuestros camiones y contenedores”, agregó.

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En este sentido, el dirigente indicó que no está claro a qué gremio pertenecen los que realizan el bloqueo. “Desde la cartera de Trabajo dijeron que no responden a un sindicato en particular sino que responden por ellos mismos. Hubo amparos pero la cosa sigue igual y los que producimos nos quedamos en el medio del conflicto”, afirmó.

Por otra parte, opinó que mientras tanto en el Gobierno nadie se hace cargo del problema concreto. “Es quien tiene el gran bonete, unos dicen que lo debe seguir Prefectura, algunos que tiene que ver con Seguridad y otros con la cartera de Trabajo o de Transporte e incluso con la Administración General de Puertos (AGP), pero nadie toma la posta. Incluso en Cancillería no estaban al tanto de lo que pasaba en el puerto. En Agricultura nos dijeron que se iban a ocupar pero por ahora no hay solución a la vista”, detalló.

El conflicto gremial no solo afecta al sector avícola, también la exportación de productos frutícolas y de carne vacuna
El conflicto gremial no solo afecta al sector avícola, también la exportación de productos frutícolas y de carne vacuna


El conflicto gremial no solo afecta al sector avícola, también la exportación de productos frutícolas y de carne vacuna

“Ahora no les podemos decir a nuestros compradores que no cumplimos porque empleados en el puerto no nos descargan la mercadería, solo le decimos que tenemos un inconveniente. Lo grave es que cuando lo volvés a llamar para venderle, lo pagás con precio: uno resigna precio para volver a generar el vínculo donde uno incumplió anteriormente. En esa recomposición de confianza, cambiaron las condiciones y cuando uno ofrece esa mercadería, del otro lado te dicen que no la necesitan ahora”, describió.

En este contexto, Domenech recordó que el 2020 fue un año muy difícil para el sector avícola. “Sabíamos que la pandemia iba a afectar la exportación en general e íbamos a perder mercados. Pero en nuestro caso, el año pasado se perdió el 15% de tonelaje de exportación y en divisas con el 20% menos. De 275.000 toneladas que veníamos exportando pasamos a 245.000 toneladas. En cuanto a las divisas, de unos US$450 millones bajamos a US$380 millones. Sostener los clientes fue difícil en ese contexto de competitividad, donde por ejemplo Brasil devaluó un 45%, fue difícil”, finalizó.