Una frase y 50 segundos de horror: el accidente aéreo que llenó de fuego el cielo de Chicago

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En el aire, el vuelo 191 estaba inclinado sobre su izquierda por la pérdida de un motor
En el aire, el vuelo 191 estaba inclinado sobre su izquierda por la pérdida de un motor

Era una tarde como cualquier otra en el aeropuerto de Chicago. Como cada 25 de mayo se celebraba el “Memorial Day”, una fecha en la que se recuerda a los soldados caídos en combate. Walter Lux quería pasar el día con su hijo Michael, pero su deseo se retrasaría por el pedido de otro piloto, quien le solicitó ese mediodía remplazarlo al mando del vuelo 191 de American Airlines, para hacer la ruta hasta Los Angeles. El capitán aceptó.

El despegue, con 258 pasajeros y 13 tripulantes a bordo, estaba previsto para las tres de la tarde. En ese mismo horario, el DC-10 dio inicio a su curso hasta que finalmente logró despegarse del suelo, pero algo extremadamente llamativo y peligroso sucedió en el ala izquierda: se desprendió el motor.

El avión de American Airlines, antes de despegar y de su trágico final
El avión de American Airlines, antes de despegar y de su trágico final


El avión de American Airlines, antes de despegar y de su trágico final

De esta forma, el ala perdió potencia y empuje, lo que provocó que el avión comenzara a inclinarse hacia la izquierda, tal como se vio en la escalofriante imagen de los segundos previos a su trágico final. Los pilotos no pudieron advertir esta anomalía, dado que el ángulo no les daba para observar ese lado de la nave y, además, al desprenderse, el motor cortó los sistemas hidráulicos y eléctricos, por lo que ya no funcionaban las alarmas de advertencia en la cabina.

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La aeronave de American Airlines consiguió elevarse a unos 100 metros del suelo y tuvo una trayectoria de 1500 metros desde la pista 32 noroeste, pero duró tan solo 50 segundos en el aire y acabó estrellándose contra un hangar del final del Aeropuerto Internacional 0′Hare: todos los pasajeros y tripulantes murieron, como también dos personas que estaban en tierra.

La explosión el DC-10 al estrellarse en un hangar
La explosión el DC-10 al estrellarse en un hangar


La explosión el DC-10 al estrellarse en un hangar

El accidente del vuelo 191 se convirtió en el más grave no solo de 1979, sino de la historia de la aviación civil norteamericana. Ese día, Chicago se quedó mudo ante las llamas y la impresionante columna de humo negro que se observaba desde los 25 kilómetros de distancia donde se encuentra el centro de la ciudad. De hecho, uno de los testigos de la tragedia describió al incendio como “una gigantesca bola de fuego”.

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Mientras el motor izquierdo yacía a 760 metros del final de la pista 32, el resto de las partes del avión y los cuerpos de las víctimas se encontraban esparcidos en un radio de más de 100 metros alrededor del lugar de la caída.

El motivo de la caída

Tras investigaciones de la Junta Nacional de Seguridad del Transporte, se estableció que la falla en el avión construido en 1972 se dio por un error en las tareas de mantenimiento. Lo que se supo fue que quienes tenían a cargo ese rol en American Airlines habían modificado su forma de montar y desmontar las piezas para chequearlas, quizás por falta de tiempo o ahorro de costos, lo que resultó en el daño del soporte del ala.

Esto terminó de confirmar que no fue un error del piloto, aunque si hubiese advertido la inclinación de la nave, según apuntaron los expertos, probablemente habría evitado semejante final. Lo único que se pudo recuperar de la caja negra fueron ruidos de estruendo y un grito de “¡Damn!”, que puede traducirse como “¡Maldita sea!”.

El motor que se desprendió del ala izquierda
El motor que se desprendió del ala izquierda


El motor que se desprendió del ala izquierda

De todas formas, Lux fue elogiado por uno de los investigadores de la Junta Nacional, Ed McAvoy, quien había visto al piloto 10 días antes del accidente y le contó al Chicago Tribune lo que pensó al enterarse de que él piloteaba el avión: “Inmediatamente me di cuenta de la persona que era y de su capacidad y profesionalismo”. Asimismo, lanzó: “Era un impresionante capitán”.

Los restos del avión y de las víctimas esparcidos por el lugar
Los restos del avión y de las víctimas esparcidos por el lugar


Los restos del avión y de las víctimas esparcidos por el lugar

¿Una tragedia predecible?

Lo sucedido con el vuelo 191 conmovió al mundo entero y encendió las alarmas sobre el modelo de la nave, DC-10, que casualmente no era la primera vez que fallaba. La compañía que lo fabricaba era la norteamericana McDonnell Douglas y ya había estado bajo la lupa en otras dos ocasiones por errores en el diseño de las puertas.

Una de ellas fue en otro avión de American Airlines, que se accidentó en 1972 en Ontario y dejó 11 heridos, y otra se dio en 1973 cuando un vuelo de Turkish Airlines se estrelló en el Aeropuerto de Orly, en Francia, y murieron 346 personas. Este último se ubica en el top 10 de las tragedias aéreas más graves de la historia.

En ese momento, se prohibieron las operaciones de los DC-10, que quedaron estacionados por un mes en los hangares de todos los aeropuertos del mundo. Para ese entonces, se habían fabricado 280 unidades del modelo que volaban en una gran cantidad de países.

El fuego y el humo negro eran impresionantes
El fuego y el humo negro eran impresionantes


El fuego y el humo negro eran impresionantes

En la Argentina, por ejemplo, el invento de McDonnell Douglas había permitido que muchas personas incursionen en los vuelos al exterior, lo que además se veía alentado por las facilidades en el tipo de cambio. A nivel local, las aerolíneas reemplazaron al DC-10 por el Boeing 707 que aunque podía trasladar a menor cantidad de pasajeros, consiguió mantener a las compañías aéreas operativas.

Después de un mes y rigurosas inspecciones en los bulones que sujetaban los motores a las alas de los modelos norteamericanos, estos volvieron a los aires. Asimismo, se planteó entonces un cambio y mayor precisión en las tareas de mantenimiento, sobre lo que quizás hasta el accidente en el Aeropuerto Internacional 0′Hare no se había tomado conciencia de su importancia.

El Memorial en recuerdo de las víctimas del vuelo 191
El Memorial en recuerdo de las víctimas del vuelo 191


El Memorial en recuerdo de las víctimas del vuelo 191

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La tragedia de aquel 25 de mayo de 1979 no solo enmudeció a todo Chicago, sino que conmovió al mundo entero por la magnitud de las víctimas, de 43 países distintos, con un pasajero argentino a bordo. A día de hoy, un memorial ubicado a la vera del aeropuerto de Chicago recuerda, con un mural y el nombre de cada uno de los fallecidos, a aquellas 273 personas que perdieron la vida en un abrir y cerrar de ojos.