Francisco-Alberto. Una audiencia distinta en la que se obvió el tema aborto

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Alberto Fernández con el Papa
Alberto Fernández con el Papa

ROMA.- Concentrarse en los temas que unen y mirar para adelante. Sobrevolar el pasado, que ya es pasado, detenerse en qué se puede colaborar de cara al futuro, en un momento dramático para el país y el mundo.

Fue éste el espíritu que reinó hoy en la segunda audiencia oficial entre el papa Francisco y el presidente Alberto Fernández, la primera desde la legalización del aborto en la Argentina. Fue también la primera audiencia en la que, debido a las restricciones debido a la pandemia, ningún periodista pudo ingresar a los salones del Vaticano para captar el clima, ver los gestos, las miradas, a la hora del encuentro, del intercambio de regalos y de la despedida, como siempre ocurrió en tiempos pre-coronoavirus.

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Los únicos dos parámetros que permitieron interpretar el cara a cara –la duración del encuentro –25 minutos, la mitad que el anterior (pero que es normal en audiencias con jefes de Estado)- y las pocas imágenes que trascendieron, hablaron de una audiencia más formal. Con menos sonrisas que la del 31 de enero de 2020, al menos de acuerdo a las fotos y vídeos difundidos por el Vaticano.

“Pero fue una audiencia normal, buena”, dijeron a La Nación fuentes del Vaticano, que, como también suele ocurrir tradicionalmente, fueron mucho más parcas que las de la comitiva argentina. En el lobby del hotel Sofitel Villa Borghese, donde se aloja el Presidente y su comitiva, se brindaba por una reunión “excelente”, “muy linda” e “inspiradora”.

Lo cierto es que tanto desde fuentes del entorno de Fernández, como de la Secretaría de Estado, aseguraron que la cuestión de la legalización del aborto –que significó una herida-, no se tocó en ningún momento. Ni en los 25 minutos del cara a cara entre el Presidente y el Pontífice, ni en la reunión de más de media hora que el mandatario tuvo después con el secretario de Estado, el cardenal Pietro Parolin, su número dos y su “canciller”, el arzobispo británico Paul Gallagher.

Alberto Fernández visitó al Papa Francisco
Presidencia


Alberto Fernández visitó al Papa Francisco (Presidencia/)

De hecho, a diferencia de lo ocurrido en la audiencia del 31 de enero de 2020, en el comunicado posterior al encuentro no hubo ninguna referencia a la “protección de la vida desde su concepción”, es decir, al conflictivo tema de la legalización del aborto. En ese momento era una promesa electoral, ahora, un “fait accompli” (hecho cumplido).

“La posición de la Iglesia católica no cambia, una ley pasa: ¿de qué sirve llorar sobre la sangre derramada?”, dijo un monseñor, tratando de explicar por qué no se tocó el tema de la discordia. Desde el entorno de Fernández dijeron algo parecido: “El Presidente conoce la posición del Papa y de la Iglesia y la respeta. La cordialidad fue absoluta”, aseguraron.

El escueto comunicado del Vaticano también prefirió concentrarse en lo que une: las “cordiales conversaciones” con los superiores de la Secretaría de Estado y las “buenas relaciones bilaterales existentes”. Y enumeró los temas conversados: pandemia, la situación del país, la crisis económica y financiera, la lucha conta la pobreza, algunos temas regionales e internacionales.

Para evitar el caos comunicativo que amenazó con opacar la anterior y más cálida audiencia del 31 de enero de 2020 –cuando el Vaticano pareció desmentir a Fernández, que había dicho a la prensa que no había hablado del tema aborto con el Papa-, el comunicado de esta vez directamente omitió cualquier referencia a las cuestiones que el exarzobispo de Buenos Aires habló con el mandatario. Algo que llamó la atención de los vaticanistas porque no es la praxis y que pareció otro gesto de Jorge Bergoglio hacia quien dirige su país.

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Aunque trascendió que el Papa hubiera preferido que la audiencia no fuera pedida, que las aguas fluyeran y pasara más tiempo, porque estaba demasiado fresca la herida del aborto legal, una vez desoído ese mensaje, la actitud fue mirar hacia adelante. En este sentido, en el Vaticano también se destacaba el gesto del Papa de recibir al Presidente argentino en un día feriado (la fiesta de la Ascensión del Señor). “Podría haber dicho que no concedía audiencia por ser un día no laborable y no lo hizo”, comentaron en el Vaticano. Y destacaron, finalmente, el amor incondicional del Papa por su país, más allá de malinterpretaciones, manipulaciones políticas y malentendidos.

Coincidieron en este sentido fuentes cercanas a Fernández, que resaltaron que durante los 25 minutos de charla “franca” el Papa, como ya había ocurrido la otra vez, le aseguró al Presidente que iba a hacer “todo lo posible para ayudar al país”. Un ejemplo concreto de ayuda es el seminario de la Pontificia Academia de Ciencias en el que volverán a juntarse, junto a otras personalidades de renombre, el ministro de Economía, Martín Guzmán, con la directora del FMI, Kristalina Goergieva. Una ferviente admiradora del Papa, que también accedió a reunirse con el Presidente pese a una agenda difícil, todo un gesto hacia el máximo líder de la Iglesia católica venido desde el fin del mundo.