Francia y Turquía se acercan a la ruptura diplomática tras los insultos de Erdogan a Macron

Luisa Corradini
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PARÍS.- Francia y Turquía parecían hoy a un paso de la ruptura diplomática, después que el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, reiteró sus insultos contra Emmanuel Macron, alentando al mismo tiempo el boicot antifrancés en el mundo árabe.

"Esa persona que dirige Francia está obsesionada por Erdogan día y noche. Como lo dije ayer, es un caso serio. Tiene realmente necesidad de someterse a exámenes mentales", declaró Erdogan por segunda vez en 48 horas.

En la pulseada que se libran ambos presidentes hace meses, Erdogan prefiere la línea poco diplomática de la diatriba y el insulto, que son su marca de fábrica. Esta vez funda sus ataques en la posición francesa sobre el laicismo, olvidando ostensiblemente enviar sus condolencias por el asesinato del profesor Samuel Paty, decapitado por haber mostrado caricaturas del profeta durante una clase sobre libertad de expresión.

La irritación de Erdogan responde a la voluntad de las autoridades francesas de luchar contra el islam radical y, sobre todo, al compromiso solemne asumido el miércoles por el presidente Macron durante el homenaje a Paty.

"No renunciaremos a las caricaturas, (.) aun cuando otros den marcha atrás", prometió.

Este nuevo enfrentamiento se agrega una larga lista. Emmanuel Macron denunció recientemente el intervencionismo turco en Alto Karabaj, en Libia y en el Mediterráneo oriental. Según París, Turquía instrumentaliza el episodio de las caricaturas de Mahoma y atiza la cólera en ciertos países musulmanes.

Las manifestaciones antifrancesas y llamados al boicot de productos franceses se han multiplicado, en efecto, a través de las redes sociales: en Gaza quemaron ayer retratos de Macron, mientras que en Qatar, Irán, Jordania y Koweit los productos franceses fueron retirados de algunos supermercados.

Pero, ¿qué busca Recep Tayyip Erdogan?

"Imponer la imagen de una confrontación directa, personal, con el presidente francés. Por un lado Macron es presentado como enemigo del Islam, por el otro, el mandatario turco aparece como el defensor de los musulmanes, no solo en su país, sino como el líder de la Uma, la comunidad musulmana mundial. También porque le permite poner a Turquía en pie de igualdad con Francia, como si fueran dos países de poderío equivalente en el plano internacional", analiza Jean Marcou, investigador del Instituto Francés de Estudios de Anatolia en Estambul.

Por toda respuesta, Emmanuel Macron envió hoy a través de las redes sociales un mensaje de apertura en francés, inglés y árabe no solo destinado a Erdogan, sino al resto de los musulmanes del planeta.

"Respetamos todas las diferencias con un espíritu de paz, no aceptamos los discursos de odio y defendemos el debate razonable", escribió en Twitter.

Prueba de que para el Elíseo una línea roja fue cruzada por Erdogan, París llamó "en consultas" a su embajador en Turquía: "El insulto y la grosería no son un método", había afirmado poco antes un comunicado de la Presidencia.