Francia vuelve a clase con un mayor protocolo sanitario y de seguridad

Agencia EFE
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París, 2 nov (EFE).- La vuelta a las clases en Francia tras las dos semanas de vacaciones de otoño se encontró este lunes con un país confinado debido al avance de la pandemia y un refuerzo de las medidas de seguridad tras la decapitación por un terrorista de un profesor en octubre, a quien los alumnos rindieron un homenaje.

Los cerca de 12 millones de estudiantes de primaria y secundaria vivieron una reanudación particular de las clases, en la que el uso de la mascarilla ha pasado a ser obligatorio a partir de los seis años de edad, frente a los once anteriores.

"Cuantos más esfuerzos hagamos, antes recuperaremos una vida normal", escribió en Instagram el presidente francés, Emmanuel Macron, que reconoció que "estos últimos 15 días han sido un duro golpe para todos".

El profesor de Historia Samuel Paty fue asesinado el pasado 16 de octubre en Conflans-Sainte-Honorine por un refugiado ruso de origen checheno tras haber mostrado caricaturas de Mahoma en una clase sobre libertad de expresión.

HOMENAJE Y MINUTO DE SILENCIO

El primer ministro, Jean Castex, y el titular de Educación, Jean-Michel Blanquer, se desplazaron hasta esa localidad de las afueras de París para rendirle homenaje en un colegio de primaria y participar en el minuto de silencio que todas las escuelas del país mantuvieron en su honor.

"No es normal que un profesor sea asesinado, ¿lo entendéis todos? Es importante venir al colegio, aprender y respetar a los demás niños", dijo Castex a los pequeños en una jornada que se aprovechó para hacer pedagogía en torno a valores republicanos como el laicismo.

El minuto de silencio fue acompañado por la lectura de la carta que el político socialista Jean Jaurès publicó en 1888 como elogio a la labor de los maestros: "Tenéis en vuestras manos la inteligencia y el alma de los niños; sois responsables de la patria", decía en ese texto.

Esas mismas palabras se oyeron en el colegio español Federico García Lorca de París, donde los niños, organizados en el patio por cursos, con mascarilla y guardando la distancia de seguridad, las escucharon atentamente mientras compañeros de diversas edades sostenían unas letras de colores que decían: "LIBERTAD DE EXPRESIÓN"

María José, madre y profesora de ese centro, contó a Efe que los niños están muy informados y saben muy bien por qué se hace este acto: "Estamos en un centro de doble o incluso triple nacionalidad, un perfil especial para abordar estas cuestiones con naturalidad".

La conmemoración concluyó con una famosa frase de Voltaire, escritor y filósofo francés. "No comparto lo que dices pero defenderé hasta la muerte tu derecho de decirlo".

Ese homenaje y la presencia de patrullas fijas y móviles alrededor de los cerca de 60.000 establecimientos escolares contribuyó a recordar que este regreso es excepcional y en un momento en que, tras el ataque del jueves contra una iglesia en Niza, en el que murieron tres personas, el nivel de vigilancia está al máximo.

A diferencia del confinamiento de marzo, este nuevo iniciado el viernes y que durará como mínimo hasta diciembre deja las escuelas abiertas: "Lo importante es que los niños no pierdan el ritmo escolar", dijo Blanquer en la emisora France Inter.

PROTOCOLO SANITARIO REFORZADO

El uso de la mascarilla, el lavado frecuente de las manos y la ventilación de las clases se mantienen como recomendaciones esenciales para evitar contagios, aunque esta vez se ha instado por ejemplo a limitar al máximo que los alumnos cambien de clase entre asignaturas.

"Los niños están aceptando bien la mascarilla y no se la quitan demasiado", señaló a Efe Laura de la Hoz, tutora de cuarto de primaria en el colegio español, mientras que su director, Mariano Ruiz, destacó que aunque su escuela tenía desde hace tiempo medidas estrictas, el Ministerio no informó al personal docente con la suficiente antelación sobre las nuevas reglas.

Ese protocolo sanitario llega cuando la cifra diaria de nuevos positivos en Francia supera los 40.000. El cumplimiento estricto de los protocolos es "totalmente imposible", según reconoce a Efe la directora de un colegio de secundaria de la región de Normandía, en el norte del país, que pidió el anonimato.

El número de alumnos, con hasta 35 por clase entre quienes tienen de 15 a 18 años, la complejidad de ajustar los horarios de las optativas para minimizar los movimientos de gente y la dificultad de garantizar que los estudiantes de más de 15 años respetan la consignas cuando salen del centro entre clases forman parte del reto.

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