Francia reabrirá comercios el 11 de mayo y exigirá mascarillas en transporte público

María Elena BUCHELI
1 / 2

Edouard Philippe habla ante el Parlamento francés durante la presentación del plan gubernamental para el fin del confinamiento, el 28 de abril de 2020 en París

Edouard Philippe habla ante el Parlamento francés durante la presentación del plan gubernamental para el fin del confinamiento, el 28 de abril de 2020 en París (Pool/AFP | David Niviere)

Francia, uno de los países más golpeados por el coronavirus, reveló este martes un plan progresivo de desconfinamiento, que incluirá la reapertura a partir del 11 de mayo de comercios, excepto los restaurantes y cafés, y el uso obligatorio de mascarillas en los transportes públicos.

"Tendremos que vivir con el virus", dijo el primer ministro, Edouard Philippe, durante un discurso en el parlamento en el que detalló el plan de acción del gobierno para salir gradualmente del confinamiento impuesto a los 67 millones de franceses desde hace seis semanas por la pandemia de COVID-19.

El desconfinamiento se llevará a cabo de forma "progresiva" para "evitar una segunda ola de contagios", añadió el premier francés, después de que se constatara una caída desde hace dos semanas del número de pacientes graves.

Desde esa fecha, decretada por el presidente Emmanuel Macron, los franceses podrán volver a "circular libremente" sin el salvoconducto actualmente obligatorio para poder salir a las calles, siempre y cuando se mantengan a menos de 100 kilómetros del domicilio.

La economía, que se derrumbó en el primer trimestre del año, recobrará algo de fuerza con la apertura prevista en dos semanas de todos los comercios, excepto los cafés y restaurantes, para los cuales se tomará una decisión a finales de mayo.

Los niños de hasta 11 años podrán regresar a las escuelas de forma "progresiva" y "voluntaria" para que los padres puedan retomar sus trabajos. Las universidades, en cambio, seguirán cerradas hasta septiembre.

Los grandes museos franceses, conocidos en todo el mundo, permanecerán cerrados, al igual que los teatros, cines y salas de espectáculos.

Y la temporada 2019-2020 de deportes profesionales, incluido el fútbol, no se reanudará, una ducha de agua helada para los aficionados y los clubes, que se quedarán seis meses sin ingresos.

El plan presentado por el gobierno fue aprobado por la noche en la Asamblea Nacional, con 368 votos a favor de los diputados de la mayoría presidencial y sus aliados, 100 votos en contra (casi todos de la izquierda) y 103 abstenciones (en su mayor parte de la derecha).

- 'Romper la cadena de transmisión' -

En cuanto al regreso a las oficinas, los franceses deberán seguir trabajando desde sus casas, en los casos en los que sea posible hacerlo, "al menos durante las próximas tres semanas", detalló Edouard Philippe.

Para quienes no pueden hacerlo, el primer ministro pidió a las empresas escalonar los horarios de trabajo para disminuir la presencia simultánea de los trabajadores.

Para limitar los contagios, el uso de mascarillas será obligatorio en los transportes públicos y recomendado en los comercios a partir de la misma fecha.

"Tendremos suficientes mascarillas a partir del 11 de mayo", aseguró Philippe, tras severas críticas sobre la escasez de mascarillas desde el inicio de la epidemia.

Asimismo, el gobierno prevé llevar a cabo 700.000 pruebas por semana a las personas que presenten síntomas de coronavirus y a aquellos con los que estuvieron en contacto.

El objetivo "de esta ambiciosa política de pruebas es poder aislar lo más rápido posible a quienes tengan el virus y romper así la cadena de transmisión", apuntó el primer ministro.

Este aislamiento se hará en los domicilios o en hoteles previstos para ello, añadió Philippe.

En las próximas semanas seguirán prohibidas las reuniones de más de 10 personas, tanto en lugares públicos como privados, las ceremonias religiosas y los entierros con más de 20 personas.

El coronavirus ha matado en Francia a casi 24.000 personas desde inicios de marzo, pero tras 43 días de cuarentena la epidemia se desacelera (367 decesos más en 24 horas el martes frente a 833 el 6 de abril).

En otra señal esperanzadora, el número de personas en cuidados intensivos (4.387) cayó el martes por décimo día consecutivo, con 221 enfermos menos con relación al día anterior.