Francia investiga si ministros violaron restricciones COVID

ANGELA CHARLTON
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Personas caminando por el jardín de las en Tuileries, en París, Francia, el 1 de abril de 2021. (AP Foto/Thibault Camus)

PARÍS (AP) — Champaña, langosta y sin mascarillas: eso es lo que un documental de una televisora francesa asegura que aparece en el menú de uno de múltiples “restaurantes clandestinos” lujosos que atienden a la élite de París, violando las restricciones impuestas a nivel nacional debido al coronavirus.

Lo que resulta aún más impactante para la población francesa recientemente confinada —y para el agotado personal médico— es que uno de los organizadores aseguró que ministros del gobierno están entre los comensales.

Las autoridades investigan las acusaciones e integrantes del gobierno insisten en que se han comportado adecuadamente.

Activistas anticapitalistas y detractores del presidente Emmanuel Macron no están convencidos y planean protestar el martes —lo cual está siendo difundido en las redes sociales bajo el lema “Comámonos a los Ricos”— en uno de los presuntos locales secretos.

La fiscalía de París informó que el domingo se abrió una investigación sobre posibles cargos de conducta imprudente y trabajo no declarado, y para identificar a los organizadores y participantes de las supuestas reuniones.

Un documental que se emitió en la cadena francesa M6 durante el fin de semana incluía a un hombre no identificado que decía que había comido en dos o tres restaurantes clandestinos “con un cierto número de ministros”.

La fiscalía dijo el lunes que la investigación continúa a pesar de los informes de que el hombre que aparece en el documental se había retractado de su afirmación.

Miembros del gobierno negaron tener conocimiento de alguna irregularidad de parte de sus colegas. El ministro del Interior, Gerald Darmanin, pidió a la policía que investigara las afirmaciones.

M6 transmitió imágenes de una cámara oculta que, aseguró, fueron tomadas en dos sedes privadas distintas en las últimas semanas en medio de la pandemia.

En un local, meseros con guantes blancos presentan menús con precios fijos que van de los 160 a los 490 euros (entre 190 y 575 dólares) por persona y que incluyen champaña, trufas con foie gras, y langosta en salsa de jengibre. Un anfitrión dijo que los comensales no usan cubrebocas, pese a los requisitos impuestos por las autoridades de portar mascarilla en espacios cerrados, ya que se trata de “un club privado. Queremos que la gente se sienta en casa”.

Los restaurantes franceses han estado cerrados desde octubre para frenar la propagación del coronavirus. Francia acaba de entrar en un nuevo confinamiento parcial en respuesta a que las unidades de cuidados intensivos volvieron a llenarse de pacientes con COVID-19.

El portavoz del gobierno, Gabriel Attal, dijo en la televisión LCI el domingo por la noche que las autoridades han estado investigando informes de fiestas clandestinas y restaurantes durante meses, y que 200 sospechosos han sido identificados y enfrentan un “duro castigo”.

Los ministros de gobierno “tienen el deber de ser totalmente irreprochables y ejemplares”, agregó Attal.