Macron y Le Pen se enfrentarán en segunda vuelta en Francia

Por JOHN LEICESTER y LORI HINNANT
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La candidata de ultraderecha a la presidencia de Francia, Marine Le Pen, sale de una cabina de votación antes de depositar su boleta en las urnas en la primera ronda de las elecciones presidenciales, en Henin-Beaumont, en el norte de Francia, el 23 de abril de 2017. (AP Foto/Frank Augstein)

PARÍS (AP) — El centrista Emmanuel Macron y la ultraderechista Marine Le Pen fueron los que más votos obtuvieron el domingo en la primera ronda de las elecciones de Francia y disputarán la presidencia en un desempate el 7 de mayo, cuyo resultado reconfigurará el panorama político nacional y será crucial para la permanencia del país en la Unión Europea.

Los políticos franceses tanto de izquierda como de derecha exhortaron de inmediato a los electores a que impidan la llegada de Le Pen al poder en la segunda vuelta y afirmaron que las agresivas políticas nacionalistas de la candidata contra la Unión Europea y la inmigración podrían resultar desastrosas para Francia.

"El extremismo sólo puede traer infelicidad y división a Francia", afirmó el candidato conservador derrotado Francois Fillon. "De esta forma no hay más opción que votar contra la extrema derecha".

Le Pen y Macron ofrecen a los electores un agudo contraste, pues albergan opiniones diametralmente opuestas sobre el futuro de la Unión Europea y la permanencia de Francia en el bloque.

La segunda vuelta será el escenario de la confrontación entre la visión optimista de Macron de una Francia tolerante y una Europa unida con fronteras abiertas, y la de Le Pen de una plataforma más oscura y aislacionista de "Francia primero" que prevé cierre de fronteras, endurecimiento de medidas de seguridad, menor inmigración y el abandono de una moneda común —el euro— para restituir el franco francés.

Dado que Le Pen quiere que Francia abandone la UE y Macron pretende incluso estrechar aún más la cooperación entre las 28 naciones del bloque, el resultado del domingo señala que la segunda vuelta del 7 de mayo tendrá los matices de un referendo sobre la permanencia de Francia en la UE.

La ausencia en la segunda ronda de candidatos de los partidos tradicionales, el socialista de izquierda y los republicanos de derecha —las dos principales fuerzas políticas que han gobernado Francia desde la posguerra— también marcó un cambio abrupto en la política francesa.

Macron, de 39 años y banquero de inversiones, alcanzó la segunda vuelta gracias a su campaña entre las bases sin apoyo de ningún partido político grande.

Cuando el escrutinio alcanzaba 90%, el Ministerio del Interior informó que Macron captaba casi 24% de los votos, una ligera ventaja sobre el 22% de Le Pen. Fillon tenía poco menos de 20% y superaba apenas a Jean-Luc Melenchon, de la extrema izquierda, que acumulaba 19%.

Tras anunciarse los resultados, el primer ministro del país Bernard Cazeneuve llamó a los votantes a rechazar a Le Pen y a votar por Macron en la segunda vuelta.

Poco después Le Pen pronunció un discurso declarándose ganadora y advirtiendo que el debate sobre la globalización está abierto. Dijo que ella es "la gran alternativa" en la contienda electoral.

Por su parte el candidato socialista Benoit Hamon aceptó su derrota en la primera ronda, pero aseguró que "la izquierda no ha muerto" y pidió a los franceses votar por Macron.

"¡Vamos a ganar!", gritaban partidarios de Le Pen en su comando de campaña en Henin-Beaumont. Cantaron el himno nacional francés, ondearon banderas francesas que llevaban las palabras "Marine President".

En tanto, Mathilde Julien, partidaria de Macron, dijo que éste "representa a Francia, una Francia dentro de Europa".

Entre fuertes medidas de seguridad, los franceses votaron desde primera hora de la mañana del domingo en la primera ronda de las elecciones presidenciales, considerada una prueba para la expansión del populismo en todo el mundo.

Más de 50.000 policías y gendarmes vigilan los 66.000 centros de votación habilitados en todo el país para los comicios, que se producen después del ataque del jueves en los Campos Elíseos de París, en el que murieron un agente y el agresor. Estas son las primeras elecciones que se celebran bajo estado de emergencia, en vigor desde los atentados extremistas de noviembre de 2015.

Los 47 millones de franceses con derecho a voto tuvieron la opción de elegir entre 11 aspirantes presidenciales en la elección más impredecible en décadas.

La votación "es realmente importante, principalmente porque realmente necesitamos un cambio en este país, con todas las dificultados que estamos afrontando y el terrorismo", dijo Alain Richaud, un residente en París que esperaba para votar.

Las encuestas avanzaban desde antes una ajustada competencia entre los cuatro principales aspirantes que buscan pasar a la segunda vuelta.

Una tasa de paro que alcanza el 10%, la situación económica y la seguridad son las principales preocupaciones de los votantes.

La elección es considerada un medidor de la opinión pública en torno a la Unión Europea. La mayoría de los candidatos han criticado duramente a la UE.

La salida de Francia podría causar la desintegración de la UE.

Varias activistas de Femen fueron detenidas por organizar una protesta mostrando los pechos contra Le Pen, a apenas unos metros de distancia del lugar donde la candidata de ultraderecha depositó su voto. La policía intervino y frenó el acto minutos antes de la llegada de la líder del Frente Nacional, en Henin-Beaumont, en el norte del país, sin que se reportasen heridos.

Macron, por su parte, era la imagen de la serenidad mientras posaba para tomarse selfies con sus votantes en la localidad costera norteña de Le Touquet. El candidato del partido En Marche! estuvo acompañado por su esposa, Brigitte Macron.

La campaña electoral terminó a medianoche del viernes, horas antes del inicio de la votación en territorios de ultramar como Guadalupe, la Polinesia francesa y la Guayana francesa. Todos votaron el sábado.

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Los periodistas de The Associated Press Elaine Ganley y Alex Turnbull en Henin-Beaumont; Chris den Hond en Le Touquet; Angela Charlton, Raphael Satter, Samuel Petrequin, Nicolas Vaux-Montagny, Sylvie Corbet, Nadine Achoui-Lesage y Philippe Sotto en París; y Brian Rohan en El Cairo contribuyeron a este despacho.