Aviso de Francia para navegantes: la derecha también es capaz de boicotearse para conseguir el poder

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Faltan apenas seis meses para la celebración de las elecciones presidenciales en Francia. Unos comicios en los que Emmanuel Macron se presenta como favorito para seguir en el Elíseo y donde la derecha mantiene una dura pugna por ser la alternativa.

A diferencia de en España, donde el mantra asegura que las formaciones más conservadoras no se atacan entre sí y siempre consiguen movilizar a los votantes, en Francia la lucha es por entrar en la segunda vuelta, a la que solo acuden los dos partidos más votados en la primera. 

Y con Macron teniendo su presencia casi garantizada salvo hecatombe, el enfrentamiento entre derecha tradicional (Los Republicanos), extrema derecha (Marine Le Pen) y 'outsiders' muy populares (Eric Zemmour) ya ha comenzado.

Marine Le Pen y Eric Zemmour. (Photo by STEPHANE DE SAKUTIN,JOEL SAGET/AFP via Getty Images)
Marine Le Pen y Eric Zemmour. (Photo by STEPHANE DE SAKUTIN,JOEL SAGET/AFP via Getty Images)

En los últimos años ha sido la Agrupación Nacional de Le Pen la principal fuerza opositora a Macron. En 2017 la candidata de extrema derecha fue capaz de meterse en la segunda vuelta y capitalizar desde entonces ese descontento hacia el Gobierno que ha tenido protestas sonadas como la de los chalecos amarillos o la gestión del coronavirus y las restricciones.

Sin embargo, le ha salido un competidor: Eric Zemmour, un polémico tertuliano ultraconservador que ni siquiera ha anunciado que se presenta, pero que ya es capaz de arrastrar una intención de voto muy importante. Tanto es así que ahora mismo está igualado con Le Pen pese a no tener partido, ni programa, poniendo en juego la presencia de la eterna líder de la ultraderecha en el último round contra Macron.

Las tendencias, en este sentido son claras. En junio de 2021 Marine lideraba los sondeos (27%) por delante de Macron (25%) y las estimaciones apuntaban a que podía vencer en primera vuelta. Apenas cinco meses después, el presidente encabeza (24%) seguido de Le Pen y Zemmour (un 16% cada uno de ellos). Ya por detrás estarían Los Republicanos, con un 13%. Es decir, la mayoría de los apoyos que concentra el tertuliano vienen de la líder de Agrupación Nacional.

Y precisamente el gran peligro para ellos es que sigan anulándose y haya otra fuerza capaz de llegar a la segunda vuelta, con la derecha tradicional como gran candidata. Así, teniendo en cuenta que compiten por el mismo electorado, Le Pen ya ha cargado contra Zemmour. Y es que ahora mismo la gran lucha de la extrema derecha no es contra Macron, es entre ellos mismos para ser alternativa a Macron.

"La gente se ha dado cuenta que Zemmour es un polemista, no un jefe de Estado, no un político, no alguien que reflexiona para buscar soluciones.Polemiza sobre las cuestiones, pero eso no es suficiente", ha manifestado la política de Neuilly-sur-Seine.

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Lógicamente siendo ambos del mismo espectro político podría tener sentido que fueran juntos, sin embargo, el problema que está sufriendo Le Pen es que parte de su electorado más tradicional le está dando la espalda. Desde sus inicios el extremismo de la formación limitaba el crecimiento en una sociedad como la francesa en la que la extrema derecha está muy estigmatizada.

Con el objetivo de ampliar su base, la política ha intentado en los últimos años una normalización para intentar atraer a más votantes, lo que ha provocado que ahora su electorado original vire hacia Zemmour. Consciente de estas vías de agua, el discurso de Marine ha recuperado nuevamente conceptos como la expulsión de los inmigrantes, la erradicación del islamismo o dar prioridad a los franceses. Pero se ha encontrado que ese espectro ya lo había ocupado el tertuliano.

Macron lidera los sondeos. (Photo by Chesnot/Getty Images)
Macron lidera los sondeos. (Photo by Chesnot/Getty Images)

Así que lo único que le queda para recuperar terreno es cargar contra el presentador. Y la mejor vía para atacarle es por su falta de experiencia. Un sondeo de Ifop, comparando a los dos, muestra que el 25% considera a Le Pen más competente que Zemmour y el 28% considera que está más cerca de las preocupaciones francesas. Además, el periodista inquieta mucho más que la política (49% frente a 16%).

Por tanto, Marine ya sabe por dónde puede desprestigiar a su oponente y ya ha iniciado la guerra, algo que en un país como España resultaría imposible. En este sentido, con unas elecciones generales en el horizonte lo más probable es que formaciones como Vox, PP o Ciudadanos lanzasen sus críticas a Pedro Sánchez en lugar de enzarzarse entre ellos.

Sin embargo en Francia, con su sistema electoral, la primera vuelta es un todos contra todos para obtener el billete para la segunda. Y ahí ya el gran rival sería Macron, pero de momento Le Pen tiene un problemón en el lugar en el que menos se lo esperaba: a su derecha.

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