Francia debate prohibición a fotos de policías

SYLVIE CORBET
·2  min de lectura

PARÍS (AP) —

El parlamento francés comenzó el martes a debatir una propuesta según la cual quedaría prohibido publicar imágenes de policías con intención de lastimarlos, medida que ha alarmado a asociaciones periodísticas y grupos de derechos humanos.

Diversos críticos -- entre ellos las Naciones Unidos, la ombudsman de Francia para derechos humanos y la organización Reporteros sin Fronteras -- sostienen que la propuesta violaría la libertad de prensa.

Más de 100 personas, miembros de asociaciones periodísticas y de grupos de derechos humanos, protestaron el martes frente a la sede de la Asamblea Nacional en París previo al debate que debía comenzar en la noche.

La Alta Comisión de Derechos Humanos de la ONU expresó en un informe sus temores de que la propuesta “podría conducir a violaciones de derechos humanos y de libertades fundamentales, en particular el derecho a la privacidad y el derecho a libertad de expresión”.

La propuesta tiene el respaldo de los diputados del partido del presidente Emmanuel Macron, que tiene mayoría en la cámara.

En su cláusula más controversial, la propuesta tipificaría como delito “diseminar, por el medio que sea, con la intención de causar daños físico o psicológico, el rostro o cualquier otro aspecto de un agente de policía que pueda identificarlo”.

Quienes violen la ley podrían ser sentenciados a un año de cárcel y a una multa de 45.000 euros (53.000 dólares).

El martes en la Asamblea Nacional, el ministro del interior Gerald Darmanin aseguró que la medida es necesaria para enfrentar llamados “a violar y matar” a policías que son identificados en videos.

Al mismo tiempo, el ministro desestimó temores de que ello afectaría el ejercicio del periodismo.

“¿Podrán los periodistas grabar videos? Sí podrán. ¿Podrán transmitirlo? Sí podrán. ¿Podrá un ciudadano filmar a un policía en acción? Sí podrá”, declaró el ministro.

Pero la ombudsman de derechos humanos, Claire Hedon, denunció que la propuesta “conlleva riesgos significativos de socavar derechos fundamentales” como la libertad de prensa.