Francia: una ballena beluga vista en el río Sena; expertos están preocupados por su estado

·4  min de lectura
© Jean-François Monier, AFP

Tres días después de su primera aparición, una ballena beluga fue observada de nuevo el viernes en pleno día. Pero la pequeña ballena blanca que suele vivir en aguas del Ártico se mostró "muy esquiva", declaró a la agencia AFP Gérard Mauger, vicepresidente del Grupo de Estudio de los Cetáceos de Cotentin (GEEC).

La trágica muerte de una orca en el río Sena ya había causado revuelo en mayo. Ahora es otro cetáceo el que centra la atención de Sea Shepherd France, una ONG que defiende y protege los océanos.

Avistada en el Sena el martes 2 de agosto, una beluga fue localizada el jueves cerca de una esclusa, a unos 70 kilómetros de París, "en las proximidades de Vernon", anunció la prefectura de Eure. Se observó de nuevo, el viernes al mediodía, entre las dos esclusas de Poses y Saint-Pierre-la-Garenne, en Normandía.

La beluga entró en una esclusa el viernes por la noche, a 70 km de París, una situación que representa un "riesgo de estrés adicional" para este cetáceo, que se niega a alimentarse. La esclusa en la que entró esta especie protegida que suele vivir en aguas frías está ahora cerrada y prohibida a la navegación hasta nuevo aviso, según la prefectura de Eure. Pero esta situación también puede representar "un riesgo de estrés adicional que no queremos asumir", advirtió a la agencia AFP la presidenta de Sea Shepherd, Lamya Essemlali.

Además, según Gérard Mauger, vicepresidente del GEEC (Grupo de Estudio de los Cetáceos de Cotentin), el animal, una especie protegida de cetáceo, está resultando "muy escurridizo".

"Tiene el mismo comportamiento que ayer, tenemos la sensación de que es muy escurridizo. Hace apariciones muy breves en la superficie, seguidas de largas apneas", dijo Gérard Mauger a la agencia de prensa AFP. "Aunque intentes abordarlo con mucho cuidado, es difícil. Hace muchos cambios de dirección", continuó el líder de la asociación. Tanto es así que "nos preguntamos" qué hacer con este animal, añadió.

Cuando nos acercamos a unos cincuenta metros, "hicimos grabaciones acústicas, con los motores apagados, pero no emitió ningún sonido", lamentó Gérard Mauger. Según él, el viernes acudieron al lugar cuatro embarcaciones: el Sdis (Servicio Departamental de Incendios y Salvamento), la OFB (Oficina Francesa de Biodiversidad), Sea Shepherd y la SNSM (Sociedad Nacional de Salvamento Marítimo).

"La emergencia es alimentarla".

En mayo, una orca ya se vio en dificultades en el Sena, entre Rouen y Le Havre. Las operaciones para intentar salvar al cetáceo fracasaron y el animal finalmente murió de inanición.

La necropsia confirmó el "mal estado físico" de la orca. Se trataba de una hembra "inmadura" de más de cuatro metros de largo y 1.100 kg de peso, y en los análisis también se encontró una bala alojada en la base del cráneo del mamífero.

No se pudo establecer "ninguna certeza" sobre la relación entre la munición y la muerte de la orca, y los expertos se inclinan por "la hipótesis de que el animal murió de inanición".

“Este triste resultado es lo que queremos evitar con la beluga. Para nosotros, hay que realizar rápidamente una prueba de ADN para averiguar su origen y repatriarla. La urgencia es ya alimentarla con peces muertos, probablemente arenques congelados, para evitar que se agote porque el entorno no es muy acogedor para ella", declaró a la AFP la presidenta de Sea Shepherd, Lamya Essemlali.

Se mostró pesimista sobre las posibles consecuencias si el animal no se alimenta: "los veterinarios especializados en belugas nos dicen que hay que actuar rápidamente, ya que su estado de emaciación es muy avanzado, y sacarla del agua para darle cuidados va a ser muy difícil”.

Según el observatorio Pelagis, especializado en mamíferos marinos, se trata de la segunda beluga conocida en Francia, después de que un pescador del estuario del Loira capturara una en sus redes en 1948.

En 1966, otro individuo había remontado el Rin hasta Alemania y en 2018 se observó una beluga en el estuario del Támesis, en Inglaterra, recuerda Pelagis. "Estos casos de vagabundeo siguen siendo inusuales e inexplicables, con razones probablemente múltiples como el estado de salud, la edad (los subadultos se dispersan más fácilmente), el aislamiento social, las condiciones ambientales, etc", indica.

Con AFP, AP y medios locales

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios se conecten en relación con sus intereses. Para mejorar la experiencia de nuestra comunidad, suspenderemos temporalmente los comentarios en los artículos.