Francia acude a las urnas ante la mirada del mundo

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¿Victoria por nocaut? El presidente francés, Emmanuel Macron, antes de la segunda ronda de las elecciones  (AP)
¿Victoria por nocaut? El presidente francés, Emmanuel Macron, antes de la segunda ronda de las elecciones (AP)

Los votantes franceses acudirán a las urnas el domingo, por segunda vez este mes, y se enfrentarán a una dura elección entre dos candidatos con visiones muy diferentes del país, Europa y el mundo en unas elecciones de alto riesgo observadas de cerca con amplias ramificaciones más allá de las fronteras del país.

En la segunda ronda de votación para la presidencia, el titular Emmanuel Macron se enfrenta a la retadora de extrema derecha Marine Le Pen, el mismo enfrentamiento que hace cinco años.

En ese entonces, Macron era el novato joven y favorito que desafiaba el duopolio de los partidos políticos de centro-derecha y centro-izquierda que habían dominado la política francesa durante una década. Pero ahora Macron es el candidato del establishment, se enfrenta a Le Pen, quien lo ha descrito como un elitista fuera de contacto con los votantes cada vez más enojados.

En la primera vuelta, los candidatos marginales y antisistema de izquierda y derecha obtuvieron más del 60 por ciento de los votos. Le Pen ha buscado cuidadosamente suavizar su imagen y la del movimiento de cinco décadas que heredó de su padre de extrema derecha, Jean Marie Le Pen.

Los partidarios de Macron tienden a ser más ricos, citadinos y cosmopolitas, mientras que los de Le Pen son más pobres, rurales y conservadores.

El resultado de las elecciones dependerá en gran medida de la participación durante lo que se espera que sea un día parcialmente lluvioso que cae dentro de las vacaciones escolares francesas en las que viajarán algunas familias.

Francia no permite el voto por correo, pero permite que los votantes designen representantes, y muchos votantes que se fueron de vacaciones se encargaron de pedirle a amigos y familiares para que votaran por ellos.

En la primera ronda, casi una cuarta parte del electorado votó por candidatos de extrema izquierda, en particular Jean-Luc Melenchon, y será decisivo si votan por Macron, se quedan en casa o emiten votos de protesta por Le Pen.

Esos votantes ahora tienen el equilibrio del poder, y el jueves Macron estaba en el suburbio parisino de Seine Saint-Denis, de mayoría musulmana e inmigrante, para atraer a los votantes que se pusieron del lado de Melenchon la primera vez.

“Todos los habitantes de nuestros barrios populares son una oportunidad para nuestra república”, detalló. “Nosotros no resolvemos ningún problema al separar una parte de nuestra sociedad”.

Si bien Le Pen podría beneficiarse de un electorado lleno de resentimiento por cuestiones económicas y sociales, perdió terreno frente a Macron en las semanas posteriores a la primera ronda, ya que su agenda ha sido objeto de escrutinio. Su plataforma incluye socavar las reglas de la Unión Europea, discriminar a los musulmanes y los inmigrantes y acercarse al Kremlin.

Las últimas encuestas muestran que Le Pen pierde ante Macron por hasta 15 puntos, un margen que se ha ampliado desde el debate televisado de tres horas entre los dos candidatos el miércoles.

“A lo largo de la campaña, ha tratado de presentarse como una dama amable que ama a sus gatos y quiere ayudar a la gente a pagar sus cuentas”, expresó Emma Pearson, editora de The Local, un sitio web de noticias francés y coanfitriona del podcast Talking France.

“Pero tan pronto como comienzas a leer las políticas de Marine Le Pen, ella en serio es muy extrema”.

Durante su debate, Macron acusó a Le Pen de querer crear una Francia distópica donde la policía persiguiera a las minorías religiosas.

Le Pen acusó a Macron de presidir el deterioro de la calidad de vida y el poder adquisitivo de los ciudadanos franceses. Insistió en esos mismos temas durante los últimos días de la campaña, y describió a Macron como “indiferente, condescendiente” y “de una arrogancia ilimitada”.

“Todos entendieron que a Emmanuel Macron no le gustaban los franceses y sobre todo aquellos que no están de acuerdo con sus políticas porque lo soportan en su vida diaria”, declaró la candidata el jueves durante un discurso con simpatizantes en el extremo noroeste del país. “¿Podemos confiar cinco años más a un presidente que se encoge de hombros y nunca se cuestiona a sí mismo?”.

Francia es una de las nueve potencias con armas nucleares, así como uno de los cinco miembros permanentes con derecho a veto del Consejo de Seguridad de la ONU.

Le Pen, quien ha sido cercana al presidente Vladmir Putin durante años, comentó que podría retener la ayuda letal para las fuerzas ucranianas que luchan contra una invasión rusa y sacar a París del comando integrado de la OTAN, lo que pondría en peligro los esfuerzos para enfrentar las ambiciones de Moscú en Europa del Este.

El canciller alemán Olaf Scholz destacó lo mucho que está en juego en las elecciones, también emitió un rotundo respaldo para Macron en un tuit el jueves.

“La decisión a la que se enfrenta el pueblo francés es crítica para Francia y para Europa”, escribió. “Es la elección entre un candidato democrático, quien cree que Francia crece en una UE poderosa, y una candidata de extrema derecha, quien abiertamente se pone del lado de quienes atacan nuestra libertad y democracia”.

Marine Le Pen posa para una foto durante su visita a la ciudad costera de Berck (AFP/Getty)
Marine Le Pen posa para una foto durante su visita a la ciudad costera de Berck (AFP/Getty)

En una serie de tuits, incluso Alexei Navalny, el disidente ruso encarcelado, alegó que Le Pen había tomado préstamos de un banco al que describió como “el notorio equipo de lavado de dinero de Putin” e instó a los votantes franceses a respaldar a Macron.

“Las elecciones siempre son difíciles”, escribió. “Pero hay que acudir a ellas para al menos votar en contra de alguien. No podré usar una bufanda en solidaridad con los franceses el 24 de abril; aquí se considera una ‘infracción del código de vestimenta’, podrían ponerme en confinamiento solitario por eso. Pero apoyaré a Francia, a los franceses y a Emmanuel Macron”.

Le Pen, a su vez, recibió elogios de Steve Bannon, el comentarista estadounidense de extrema derecha que ayudó a Donald Trump a lograr la victoria en las elecciones de 2016.

“Marine Le Pen no necesita mi ayuda para ganar”, expresó en una entrevista con las emisoras francesas. “Soy su amigo, tal vez su colega, pero ganará esta elección sola”.

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