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Un paradisiaco arco iris se desprende de el agua vaporizada de la cascada Victoria, vista desde la Isla Livingstone. La cascada Victoria, también conocida como "el humo que truena", tiene una caída máxima de ciento ocho metros. (jsogo/Flickr)

Un chapuzón en la "piscina del diablo"

12 de junio de 2013

Mosi-oa-Tunya, que, traducido de los dialectos tribales de la zona seria "el humo que truena", es un espectacular alud de agua localizado en el África austral. Con una caída de ciento ocho metros, extendiéndose por casi dos kilómetros, las cataratas Victoria se consideran una de las siete maravillas naturales del mundo debido al estrecho y raro abismo en el que el agua se despeña. El protagonista de este monumental salto de agua es el río Zambeze que corre entre la frontera de Zambia y Zimbabue, donde, justo al borde de la catarata, hace una especie de piscina natural que es llamada, muy acertadamente, "la piscina del diablo". Rivalizando solamente con las cataratas del Iguazú, en Sudamérica, las cataratas Victoria tienen casi el doble del tamaño de las del Niágara, en Norteamérica, constituyendo una de las mayores atracciones turísticas del sur del continente africano. Y... ¿Qué es lo que un visitante puede hacer ahí? Pues, desde sobrevolarlas en ala delta o en un helicóptero, hasta zambullirse al borde del abismo en la "piscina del diablo", pasando por el excitante "puentismo", o "saltos bungee". Como sea, preferimos por ahora disfrutar de este paradisíaco lugar a través de estas impresionantes imágenes.