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Foto tomada el 27 de junio del 2013 de un guardia revisando un vehículo en el puesto fronterizo de San Ysidro, en San Diego. El tráfico de metanfetaminas ha aumentado drásticamente en los últimos años en la frontera entre Estados Unidos y México, debido a que los operativos policiales estadounidenses han llevado la producción al otro lado de la línea, y a que el cartel de Sinaloa controla ahora el codiciado corredor Tijuana-San Diego. (Foto AP/Gregory Bull)

La droga que ahoga a San Ysidro

1 de julio de 2013

El tráfico de metanfetaminas en los cruces fronterizos ha aumentado drásticamente en años recientes pero especialmente en el puerto de entrada de San Ysidro, en San Diego, donde ha ocurrido más del 40% de las confiscaciones en el año fiscal 2012. Eso es más de tres veces más que la segunda cifra — 8 kilómetros (5 millas) al este — y más de cinco veces más que la tercera, en Nogales, Arizona. El aumento se debe a que los operativos policiales estadounidenses han llevado la producción al otro lado de la línea, y a que el cartel de Sinaloa controla ahora el codiciado corredor Tijuana-San Diego. La ola de violencia que azotó a Tijuana hace pocos años — en que abundaban las decapitaciones y los ataques a metralla — culminó con el cartel de Sinaloa en ventaja. Entretanto la droga continúa fluyendo por San Ysidro, el más concurrido cruce fronterizo en el hemisferio occidental, y donde en promedio, 40.000 vehículos y 25.000 personas cruzan todos los días. (AP)