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Amigos y familiares de una pareja que acaba de casarse esperan la salida de los novios afuera de la Capilla Sixtina de Los Andes en Curahuara de Carangas, departamento de Oruro, Bolivia, el 8 de diciembre del 2012. (AP Photo/Juan Karita)

Amigos y familiares de una pareja que acaba de casarse esperan la salida de los novios afuera de la Capilla Sixtina de Los Andes en Curahuara de Carangas, departamento de Oruro, Bolivia, el 8 de diciembre del 2012. (AP Photo/Juan Karita)

La Capilla Sixtina de los Andes

10 de diciembre de 2012

Siete bautizos y dos matrimonios pusieron de gala y llena de flores a la

llamada Capilla Sixtina de los Andes, una iglesia católica erigida en

el altiplano boliviano hace 404 años. Sin el tradicional coro de una capilla o alfombras de lujo, pero con

cuadros y frescos de alto valor histórico desde su construcción en 1608,

durante la época colonial, sirvió para evangelizar a los indígenas

bolivianos y ahora atrae a feligreses y turistas en Curahuara de

Carangas, departamento de Oruro, unos 260 kilómetros al sur de La Paz. La capilla con capacidad para unas 150 a 200 personas alberga a Santiago

de Curahuara de Carangas, patrono del pueblo y las obras de arte

pictórico, con representaciones de pasajes bíblicos hasta en los muros. La cúpula de la capilla tiene murales de pasajes bíblicos, entre los

cuales se destacan el jardín del Edén, la Ultima Cena y el Juicio Final.

En varios de los frescos se representan elementos propios del contexto

del área andina. Desde tiempos coloniales mantiene los cuadros sin daños, ya que no les

entra la luz del sol, y el frío ayuda a la conservación, explicó

Antequera. Pero reconoció que las lluvias gastaron algunas partes de la

cúpula, lo cual dañó algunas obras de arte y que la embajada de Alemania

ayudó a restaurar. (Texto y fotos: AP)