2 / 19

Star Wars y el planeta Crait

En el planeta salino y desolado de Crait, cubierto de blanca sal superficial sobre un mineral de color rojo intenso, se desarrolla uno de los momentos culminantes de la nueva película ‘Star Wars. The Last Jedi’, la octava de la saga de la ‘Guerra de las Galaxias’. (Photo: Lucasfilm)

(FOTOS) Salar de Uyuni, el maravilloso escenario boliviano de 'Star Wars. The Last Jedi'

La recién estrenada y muy esperada película ‘Star Wars. The Last Jedi’, la octava de la saga de la legendaria ‘Guerra de las Galaxias’, ha causado fascinación entre cinéfilos y fanáticos de este singular universo creado por George Lucas y ahora bajo las riendas de Disney.

Entre los muchos atributos de esta nueva película figuran algunas de sus locaciones impresionantes: por ejemplo, una isla-peñasco que brota escarpada del mar (Skellig Michael, en Irlanda) que es refugio de una religión mítica en decadencia (la de los Jedi) y blancos desiertos de sal (el Salar de Uyuni, en Bolivia) donde se desarrolla una singular batalla con alta tecnología y portentosos poderes espirituales.

En este sentido, el Salar de Uyuni es singular. Es la planicie de sal continua más grande y alta del mundo –con 10.582 kilómetros cuadrados, del tamaño del estado de Connecticut, a 3.650 metros sobre el nivel del mar- además de ser el más grande reservorio de litio en el planeta y una ingente acumulación de otros minerales. Se formó cuando, entre 40.000 y 10.000 años atrás, dos grandes lagos prehistóricos que existían en lo que hoy es Bolivia se secaron en gran cantidad y las sales de sus aguas se concentraron y depositaron en los lechos en una muy gruesa costra de salmueras de litio, sodio, potasio y magnesio.

Con todo, en épocas de lluvia el salar se cubre con cierta cantidad de agua, y recupera en parte su existencia lacustre como un prístino espejo, lo que añade a su enigmática maravilla.

La vista del Salar de Uyuni es ciertamente asombrosa y el lugar es un importante sitio turístico en Bolivia.

Los productores de ‘Star Wars’ tenían la idea de un mundo cuya superficie tuviera una capa superficial de color blanco y debajo de ella otra de un rojo intenso y sanguíneo. Tal combinación no existiría como tal, en esa forma y extensión, en la naturaleza del lugar, pero para fines cinematográficos la región del Salar de Uyuni resultó muy adecuada.

Los efectos especiales aportaron las caudas de rojo polvo provocadas por las naves rebeldes que avanzaban en carga hacia su destrucción y a gran escala el Salar de Uyuni fue el escenario y la inspiración ideales para crear ese peculiar mundo, llamado Crait, en ‘The Last Jedi’.

El Salar de Uyuni ha sido inspiración de muchos otros artistas y es un motor económico importante para Bolivia por su riqueza minera y su atractivo turístico. Cabe esperar que la fama de ‘Star Wars’ ayude a preservar esa blanca y enorme belleza de sal.