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La pesadilla de viajar en combi en Lima

(Pool Olortiga Ramirez)

FOTOS: la pesadilla de viajar en combi en Lima, Perú

Redacción Colaboradores

Marbella – Lima, Perú

“Pie derecho, pie derecho, al fondo hay sitio”, grita el cobrador de una combi (furgoneta o minivan Volkswagen) de la línea 505 que realiza la ruta Santa Anita-Callao mientras intenta llenar este medio de transporte público creado para 12 personas pero que en realidad suele llevar hasta 25.

Los pasajeros viajan semidoblados, rozando la piel pegajosa de sudor de quien viaja al costado en medio del calor infernal limeño, y tratando de evitar las caídas por las repentinas frenadas que da la combi en su afán de competir con otra para ganar pasajeros.

“Bajo en el poste pasando el quiosco de periódicos”, grita uno de los pasajeros mientras trata de abrirse paso empujando al resto. Parar en cualquier lugar y no necesariamente en un paradero autorizado es una más de las características de este pequeño transporte.

Esto es solo una muestra de la odisea que deben vivir día a día los limeños para trasladarse de un lugar a otro. Francisco Martínez pasa a diario la pesadilla de tener que moverse en transportes públicos. “Prefiero tomar taxi y cada vez que puedo evito tomar las combis porque son peligrosas”, dice el joven trabajador.

La misma situación vive Rosa Girón, quien destina la mayor parte de su sueldo en taxis. “En hora punta, viajar en combi es terrible porque vas doblada sintiendo la respiración muy de cerca de un desconocido”, enfatiza la estudiante.

Cuándo empezó el caos

Pero el problema no es de ahora. Se remonta a los años 90, durante el gobierno del expresidente Alberto Fujimori, época en la que se emitió el Decreto Legislativo 651 con el que se establecía la libre competencia en el transporte urbano. Totalmente contrario al servicio regulado al cual estaban acostumbrados todos los peruanos.

Sumado a ello, en el año 1992, el Congreso promulgó la Ley 25789, que abrió las puertas de la importación de vehículos usados. De esta forma, empezó el ingreso de las famosas combis y cústers (autobuses pequeños), explicó a Yahoo Luis Quispe Candia, presidente de la ONG Luz Ámbar.

Esto, además, dio pie a que las empresas de transporte empiecen a dividirse, lo cual genera que no sea necesario ser propietario de una combi o cúster para brindar el servicio público. A esto lo define el sistema afiliador. Se crearon más de 350 de este tipo de empresas. Sin embargo, en 2013, la Municipalidad de Lima buscó poner orden y publicó la ordenanza 1599, que exige a los dueños de las empresas que deben ser dueños de las unidades de transportes. Sin embargo, pocos cumplen con esta medida. Más del 90% de los vehículos siguen siendo de personas diferentes a los titulares de las compañías.

Si retornamos al año 2004, en dicho año, se planteó la reforma del transporte y se comenzó con el servicio de autobuses Metropolitano, para promover un transporte integrado. Ya han pasado 12 años y solo se cuenta con 522 unidades, unos 300 son buses articulados y 222 alimentadores (más pequeños y cubren rutas cortas).

Sin embargo, Quispe dijo que esta forma de transporte ya llegó al tope porque estaba proyectado para atender 650.000 pasajeros por día pero ya sobre pasó dicha cifra. Sumado a que aún no se encuentran listos los demás corredores. Es decir, hasta hoy en día sólo se tiene un avance del 20% de toda la reforma del transporte.

Objetivo futuro

“En nuestra ciudad, la idea es tener un sistema integrado de transporte al igual que Chile y Colombia, en el cual los pasajeros puedan subir de un bus a otro solo pagando un pasaje. En Lima solo tenemos el nombre de la reforma del transporte”, manifiesta el presidente de la ONG Luz Ámbar.

Ante esta situación caótica que viven los ciudadanos limeños, Quispe consideró necesario que se declare el sistema de transportes en emergencia ya que no cumple con los principios que debería tener el transporte público. Es decir, que los que se afilien a una empresa de transporte sean los dueños de las unidades, que se cumpla con las medidas de seguridad, que se establezca una frecuencia de los viajes de cada transporte, entre otras medidas necesarias.

Actualmente, existen 31.118 unidades de transporte público de las cuales 10.962 son cústers y 11.281 combis.

 


(Steven Damron)

(Pool Olortiga Ramirez)

(Germán Poo-Caamaño)

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