Estas fotos antiguas muestran lo importante que fue el castillo de Balmoral en la vida de Isabel II

El príncipe Alberto de Sajonia, consorte de la reina Victoria, compró la finca y el antiguo castillo de Balmoral en 1852 para tener una residencia propia en la que alojarse durante las habituales visitas de la pareja a las Tierras Altas de Escocia. La propiedad, situada en el concejo de Aberdeenshire, fue derruida al considerarse demasiado pequeña y se construyó una nueva, la actual, más adaptada a sus necesidades. Hay que destacar que el inmueble no pertenece a la Corona, sino que se trata de una propiedad privada de la familia real.

Balmoral se utilizaba como residencia de verano de la familia real e Isabel II lleva desde su infancia pasando mucho tiempo en este lugar. Lo heredó tras la muerte de su padre, Jorge VI, en 1952 y, ya como reina, siguió con la tradición de acudir allí durante la temporada estival.

El castillo acabó convirtiéndose en una de sus residencias favoritas y pasó a visitarlo con bastante frecuencia, ya no solo durante los meses de verano.

Cosas del destino, Balmoral se convirtió en el último hogar de la reina, quien llegó a su residencia de verano a mediados de agosto de este 2022 sin saber que sería el lugar en el que pasaría sus últimas horas. Este 8 de septiembre, Isabel II fallecía a los 96 años en el castillo escocés donde vivió momentos muy importantes.

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